La atención a la salud mental en Ceuta sigue siendo una de las demandas de asociaciones y colectivos profesionales por el déficit que registra este servicio en la ciudad. El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha dado un nuevo giro para tratar de solventar el problema y la solución que ha encontrado es que una empresa privada (por la vía de la externalización) se haga cargo de asistir a los pacientes.
En concreto, el planteamiento del órgano dependiente del Ministerio de Sanidad es que, al menos por un año, una entidad especializada y ajena al Ingesa pueda atender una estimación de unas 4.000 citas al año a quienes necesiten de este servicio.
De esas consultas, 2.000 serán para Psiquiatría infartojuvenil, la mitad de ellas para nuevas citas y el otro 50% para revisiones. Los mismos números (2.000) son las que ha previsto como previsión para psiquiatría en adultos, según las cifras que baraja el departamento que dirige Mónica García para Ceuta.
No hay profesionales suficientes
¿Y por qué recurre a esta fórmula (externalizar o privatizar) el Ingesa? Pues porque hay una carencia manifiesta de profesionales en salud mental. De hecho, en los documentos con los que trabaja este organismo se aclara que “el servicio de Psiquiatría cuenta con un déficit de facultativos para hacer frente a la demanda real asistencial, por lo que dicho servicio no cuenta con personal suficiente para dar de forma correcta esta prestación sanitaria”.
Se justifica así “la necesaria contratación propuesta, con medios externos, para el cumplimiento de los fines institucionales” que el Ingesa tiene encomendados en Ceuta hasta “que se pueda contratar personal propio”.
El número de asistencias estimadas (4.000) tiene un carácter de previsión orientativa supeditada a las necesidades de la Gerencia de Atención Sanitaria de Ceuta durante la vigencia del contrato que se prevé adjudicar, por lo que el gasto real quedará limitado al que resulte de los precios ofertados por los adjudicatarios. Es más, el Ingesa aclara que, en caso de que el Hospital Universitario de Ceuta pueda contratar algún especialista para cubrir las vacantes existentes, el número de asistencias a realizar puede verse reducido respecto al estimado.
Una inversión de 380.000 euros
En principio, esa externalización del servicio de salud mental en la ciudad se prolongará durante un año, aunque se abre la posibilidad de una prórroga de un año, y supondrá una inversión para la entidad sanitaria de 380.000 euros. Ahora está abierto el proceso para que las empresas interesadas presenten sus ofertas, para lo que disponen de plazo hasta el 7 de enero de 2026.
El Hospital Universitario de Ceuta cuenta con un servicio de asistencia en la especialidad de psiquiatría de cuatro facultativos, tres en consultas externas valorando pacientes adultos y pacientes infantojuveniles y uno en la unidad de hospitalización. Sin embargo, “actualmente los cuatro facultativos están con Incapacidad Temporal, por lo que al no disponer de ningún psiquiatra que atienda asistencialmente a la población, sin poder prestar el servicio por falta de personal, los pacientes son asistidos en clínicas externas”.
Ante esta situación, “y con el propósito de cubrir las necesidades diagnósticas y asistenciales de la población de Ceuta con eficacia, eficiencia y calidad”, según el Ingesa, se propone la realización de un contrato de 12 meses de duración con posibilidad de prórroga por hasta un año más. Ante la necesidad de seguir prestando esta actividad asistencial, evitando el incremento en los tiempos de espera, se hace imprescindible continuar con la contratación de un servicio externo cualificado para la realización de este servicio.
Un centro médico a menos de 150 kilómetros de Ceuta
El Ministerio ha previsto dos lotes en este contrato, de manera que las compañías interesadas puedan optar por la atención infartojuvenil solamente, por la psiquiatría de adultos o por ambas. En cualquier caso, las asistencias a los pacientes se realizarán en un centro sanitario de la adjudicataria con su propio personal y equipos requeridos, que serán los necesarios para la correcta práctica de los procedimientos. Por ello, el Ingesa quiere que los centros médicos que se ocupen de la salud mental de los ceutíes estén localizados a menos de 150 kilómetros de la ciudad.
Una vez que las empresas comiencen con la prestación del servicio tendrán que llevar a cabo una consulta inicial con la historia clínica, evaluación psiquiátrica y diagnóstico diferencial (con una duración mínima 30 minutos). Además, asumen consultas de seguimiento para monitorización del progreso, ajustes terapéuticos y evaluación de efectos secundarios, además de intervenciones terapéuticas con prescripción de medicamentos, recomendaciones psicoterapéuticas y psicoeducativas. A ello se une la elaboración de informes clínicos escritos para el paciente, familiares y otra copia para admisión-documentación clínica del HUCE.
Así, para Psiquiatría Infantojuvenil se incluye en el contrato la atención integral de niños y adolescentes (hasta 17 años) con problemas de salud mental; evaluación diagnóstica completa; planificación y ejecución de tratamientos farmacológicos y no farmacológicos; seguimiento y control periódico del paciente: y coordinación con otros profesionales de salud y educación cuando sea necesario. En cuanto a Psiquiatría para adultos se realizarán las mismas tareas, pero con la asistencia a pacientes mayores de 17 años.







Y quien correrá con los gastos de desplazamiento hasta donde esté ubicado el centro? Por cierto, esto no tiene nada que ver con la privatización que criticáis de Ayuso ehhhh...anda pillines
Sabes la diferencia entre externalizar un servicio concreto, durante un año, y que una empresa privada gestione un hospital público ? Cuando lo entiendas, te darás cuenta de que externalizar, y privatizar , no es lo mismo.
LOPERA DIMISIÓN!!!