Un buen día es cuando se juntan con alegría unos buenos compañeros para celebrar un algo especial, tan solemne, donde todos comparten una mesa con esa gracia y buena charla, siempre con el Do de una pausa dentro de su trabajo.
Las bromas llegan, los dichos entran, y todos estamos en una especie de nube donde queremos estar juntos, no como compañeros, sino amigos.
Si falta alguno, no será por disgustos, sino por una cosa tan puntual como es el corte de los barcos.
Pero seguimos aquí pensando en los manjares que hay en la mesa y las bebidas de los tipos que cada uno desee.
Una sintonía, una magia, un desear, que sigamos todos juntos durante otro periodo de tiempo tan largo, como quiera cada uno.
Las risas tienen una melodía el seguir pensando hoy en una fiesta, una juerga y dejar la seriedad para las horas de nuestros turnos, esos que tanto desgastan a nuestros cuerpos.
Hoy sabe a una diligencia, una factura donde las crisis se alivian y el buen humor está aquí, para delimitar la amistad y el compañerismo, la verdad de un día a día, y de meses de hermandad.







Feliz Navidad compañeros