Los avances en la investigación del narcotúnel desarrollada por la UDYCO, que ha derivado en la constatación de la construcción de una tercera galería para meter hachís desde Marruecos en Ceuta que estaría ejecutándose en la zona próxima a Finca Berrocal, aluden directamente a un viejo conocido de la Policía, Abdellah El Haj Sadek, apodado el ‘Messi del hachís’.
Su nombre apareció en un principio en las conversaciones captadas tras el hallazgo del segundo narcotúnel, aquellas que aludían a regalos de relojes caros, uno de ellos a Sergio Ramos y otro al guardia civil jubilado arrestado en la operación Ares.
Ahora también viene recogido en el último informe remitido por la UDYCO a la Audiencia Nacional, en el que lo marca como pieza clave en toda esta trama de tráfico de drogas, en la mafia del narcotúnel.
El escurridizo delincuente buscado por la Europol
El ‘Messi del hachís’ es uno de los delincuentes más escurridizos. Escondido en Marruecos, figura desde hace años en la lista de los más buscados por la Europol, con una orden de busca y captura activa que no ha dado sus frutos al haber convertido el vecino país en su particular escondite protector.
La UDYCO mantiene que tras los dos narcotúneles hallados y el tercero en construcción asoma la figura de quien la Policía cree que nunca se ha retirado del mercado de la droga. De hecho, mantiene que era uno de los que empleaba esas infraestructuras subterráneas para meter la mercancía en Ceuta.
Europol y la Red Europea de Equipos de Búsqueda Activa de Fugitivos tienen al ‘Messi del hachís’ incluido en la red de distintos jefes de delincuencia organizada.

Antes de huir de España, remitió una carta pública en la que decía que iba a desaparecer “por tener verdadero miedo por mi integridad y la de mi familia. Todo ello a causa de la enorme presión policial a la que estoy siendo sometido, que en los últimos tiempos se ha convertido en insoportable; impidiéndome desarrollar una vida normal”.
Esta era una parte de la misiva que el ‘Messi del hachís’ difundió para justificar su escapada.
La organización de las galerías del hachís
En la trama de los narcotúneles, los investigadores de la UDYCO apuntan a la existencia de una organización criminal dedicada a la guarda, almacenaje, transporte y distribución de grandes cantidades de sustancias estupefacientes, hachís y cocaína, valiéndose de vehículos (coches y camiones) además de narcolanchas.
Recalcan que se ha logrado la identificación plena de la titularidad criminal de las infraestructuras criminales subterráneas, halladas por la Guardia Civil en 2025 y por la Policía en 2026, así como la construcción de un tercer narcotúnel, con el que pretendían asegurar un flujo continuo de introducción de sustancia estupefaciente directamente desde Marruecos a Ceuta y posteriormente a la península.
“Los indicios obtenidos apuntan a la construcción en tiempos de pandemia, de los citados túneles, al estar cerrado el paso fronterizo entre Ceuta y Marruecos, y hasta la actualidad no hallarse habilitado dicha frontera para la introducción de flujo de mercancía, siendo intervenidas grandes cantidades de sustancia estupefaciente en Ceuta, o procedencia de esta ciudad, lo que indica la actividad incesante que han mantenido estas infraestructuras subterráneas para la introducción de sustancia estupefaciente”, informa la UDYCO a la Audiencia Nacional.
El hachís que entraba por los narcotúneles era entregado a distintas organizaciones criminales que pagaban un peaje por su uso, ya que, mantiene la UDYCO, la entrada de drogas estaba monopolizada a través de estas infraestructuras.
“De dicha zona de Ceuta, del polígono del Tarajal, partían distintos tipos de vehículos cargados de sustancia estupefaciente. Dichas infraestructuras, que unían bajo tierra el reino de Marruecos con Ceuta, eran creadas ad hoc para la introducción de sustancia estupefaciente en territorio español cobrando un peaje por su uso a otras organizaciones”.






