El Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) se ha vuelto a ver en la tesitura de tener que externalizar algunas de sus prestaciones para reducir los tiempos de demora de los pacientes.
En esta ocasión, el servicio que contará con el auxilio de una clínica privada es la realización de endoscopias con sedación profunda con anestesista a pacientes del área sanitaria.
Es la decisión que ha adoptado el Instituto Nacional Gestión Sanitaria (Ingesa) que, como ya avanzó este periódico, publicó el anuncio en la edición del BOE del 15 de enero, de manera que las empresas interesadas tienen hasta el 16 de febrero para registrar sus ofertas.
Pero, ¿por qué esta externalización? Como reconoce el propio Ingesa, los motivos que justifican esta decisión son que el HUCE cuenta con un servicio de digestivo compuesto por cuatro facultativos, en donde se atiende a una población de aproximadamente 80.000 habitantes, “con una demanda en aumento debido al programa establecido de cribado de cáncer colorrectal”.
Evitar riesgos “significativos” para los pacientes
Pero hay más argumentos, ya que la disponibilidad de una sala con anestesista es de dos días a la semana en el complejo sanitario y “la lista de espera para endoscopias con sedación anestésica es de aproximadamente 500 procedimientos, con un tiempo de espera que ronda un año”, admiten desde el Ingesa.
Otro de los razonamientos es que los retrasos en la realización de endoscopias pueden conllevar “riesgos significativos, incluyendo la progresión de lesiones premalignas o malignas que podrían haberse detectado y tratado más oportunamente”.
El Ingesa, como entidad gestora de la Seguridad Social en Ceuta, es consciente de que “necesita prestar esta modalidad asistencial con medios ajenos para recibir esta prestación, sobre todo teniendo en cuenta la gestión de las biopsias por parte de nuestra unidad de anatomía patológica”.
Una medida supeditada a las necesidades

Añaden que ante la necesidad de seguir prestando esta actividad asistencial y dado que la demora de hasta un año en algunos casos repercute en el diagnóstico de los pacientes, “se debe evitar el incremento en los tiempos de espera de las especialidades médicas que las solicitan, siendo imprescindible la contratación de un servicio externo cualificado para la realización de este servicio”. En este caso, la duración del contrato será de 12 meses, con posibilidad de prórroga de un año más.
El Ingesa ha previsto un presupuesto de 161.000 euros para esta externalización, aunque aclara que el número de procedimientos estimado tiene un carácter de previsión orientativa supeditada a las necesidades de la Gerencia de Atención Sanitaria de Ceuta durante la vigencia del contrato, de manera que el gasto real quedará limitado al que resulte de los precios ofertados por el adjudicatario de cada prueba que sea solicitada en función de la demanda.
Es más, en caso de que el Hospital Universitario de Ceuta pueda contratar algún especialista digestivo o disponer de mayor tiempo de la sala con anestesia, el número de pruebas a realizar puede verse reducido respecto al dispuesto inicialmente.
Lo que debe aportar la clínica
Una vez que se cuente con la empresa adjudicataria, sus profesionales deberán encargarse de la realización de endoscopias con sedación, de la extirpación de pólipos encontrados posibles de extraer durante la prueba y de los resultados de la misma. También asumirán la emisión de informes o diagnósticos terapéuticos tras la lectura de los exámenes realizados.
En cuanto al personal de la clínica adjudicataria, deberá aportar un endoscopista especialista en Aparato Digestivo, con experiencia en procedimientos endoscópicos y técnicas diagnósticas y terapéuticas relacionadas.
También habrá un especialista en Anestesia y Reanimación, dado que los procedimientos requieren sedación, además de un enfermero “entrenado en endoscopia y manejo perioperatorio”.
Se reclama igualmente un especialista en Anatomía Patológica que al examinar las biopsias realice informe de las muestras y un administrativo que organice y coordine la programación de procedimientos externalizados.
Como ya ocurre en otros casos de externalización, el Ingesa exige que los servicios objeto del contrato se presten de forma presencial y efectiva en instalaciones que deberán estar ubicadas en un radio máximo de 150 kilómetros desde Ceuta.
En este caso, las razones no son otras que las listas de espera la realización de endoscopias con sedación profunda con anestesista y los riesgos que ello supone para los pacientes.







Tardarán otro año en culminar el proceso de
Adjudicación.
Todo ya es un desastre, pero ahí siguen en el poder.