Otro incendio durante la madrugada del sábado al domingo en el edificio Primavera. Y van cuatro en el corto período que va desde el dieciséis de enero que fue el primero, hasta este último, jornada dominical del veintitrés. En esta ocasión han sido dos automóviles los que han ardido casi por completo. Según la inspección realizada por los miembros del Servicio de Extinción de Incendios el fuego se inició, de manera intencionada, en un Twingo y a continuación afectó a otro que estaba aparcado delante del primero.
Alrededor de las tres y media de la mañana se recibió el aviso en el Servicio de Extinción de Incendios. Acudieron dos vehículos y un coche de apoyo. En total unas diez personas. Tardaron alrededor de unos sesenta minutos en apagar el fuego y comprobaron como por consecuencia del resto de los incendios que se han producido a lo largo del último mes y una semana se continúan desprendiendo trozos de techo. Lo más probable es que se deba realizar algún tipo de inspección para comprobar que estos sucesos tan repetidos no han afectado a la estructura del edificio.
El portón número cuatro fue el más afectado, en esta ocasión, debido a que los dos vehículos se encontraban justo debajo del mismo. Agentes de la Policía Local que se personaron en el lugar de los hechos para controlar cualquier posible problema tuvieron que avisar por los interfonos a todos los vecinos, para que ninguno de ellos tuviera la ocurrencia de abandonar sus domicilios, debido a que todo el portal y los huecos de las escaleras estaban llenos de humo. Les recomendaron que pusieron toallas mojadas debajo de las puertas de entrada para que el humo no pudiera penetrar dentro.
Incluso, los miembros del Servicio de Extinción de Incendios, provistos de los aparatos autónomos subieron a todas las plantas para verificar que se habían llevado a rajatabla las órdenes impartidas. Igualmente se procedió con aparatos extractores a eliminar el humo que se había acumulado.
Como no sería la cuestión, según señalan testigos presenciales, que con posterioridad agentes de la Policía Local subieron casa por casa, una vez eliminado el humo, para interesarse por el estado de cada familia y salieron todos con los ojos enrojecidos y tosiendo sin parar.
Algunas especialistas han señalado a esta redacción que debido a la hora en que se produjo el hecho y dado que los vecinos estaban durmiendo se pudo evitar una tragedia, porque si muchos de ellos se hubieran lanzado escaleras abajo hubieran sufrido una intoxicación importante por inhalación de gases. Esa fue una de las razones que llevaron a que no se procediera al desalojo como en otras ocasiones.









