Este pasado sábado 3 de enero marcó una jornada sin precedentes en la historia de América Latina. Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, fue capturado en Caracas durante una operación militar estadounidense “a gran escala” y trasladado posteriormente a Estados Unidos, donde ingresó en una prisión federal de Brooklyn, en Nueva York.
Según confirmaron fuentes del Gobierno de Estados Unidos, Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron arrestados en una acción coordinada por múltiples agencias federales y fuerzas especiales. El operativo de la operación bautizada como "Martillo de Medianoche", que comenzó de madrugada, contó con un despliegue aéreo y naval sin precedentes en la región.

Un ataque coordinado en la oscuridad
De acuerdo con la información oficial, la operación comenzó en las primeras horas del sábado, cuando más de 150 aeronaves estadounidenses despegaron desde 20 bases terrestres y marítimas hacia territorio venezolano. La maniobra aprovechó las condiciones de visibilidad que ofrecía la luna llena, lo que permitió ejecutar el ataque con precisión quirúrgica.
Las tropas estadounidenses irrumpieron en el complejo residencial donde se encontraba Maduro a las 2:01 de la madrugada, hora de Venezuela (6:01 GMT). La rapidez del asalto impidió que el mandatario o su esposa pudieran refugiarse en un búnker blindado con acero dentro de la residencia, diseñado precisamente para este tipo de emergencias.
Fuentes citadas por CNN señalaron que el matrimonio presidencial habría sido sacado a rastras de su dormitorio, aunque esta versión no ha sido confirmada oficialmente.
Trump relata los detalles del asalto
En una rueda de prensa posterior, el presidente estadounidense Donald Trump ofreció una descripción minuciosa del operativo.
“Estaba en una casa que era más una fortaleza que una casa, con puertas de acero y un espacio seguro reforzado. No pudo entrar en ese lugar. Estaba intentándolo, pero el asalto fue tan rápido que no tuvo tiempo”, explicó Trump.
El mandatario añadió que las fuerzas estadounidenses estaban preparadas para atravesar las estructuras de acero con sopletes industriales, aunque finalmente “no fue necesario” debido a la velocidad con la que los agentes tomaron el control del recinto.
A las 8:29 GMT, unas dos horas y media después del inicio de la operación, las tropas estadounidenses abandonaron territorio venezolano con los detenidos a bordo de un helicóptero, que los trasladó hasta el buque anfibio USS Iwo Jima, desplegado en el Caribe.

De Caracas al Atlántico: el viaje del presidente capturado
Trump confirmó más tarde que Maduro y su esposa se encontraban a bordo del USS Iwo Jima, rumbo a Estados Unidos.
El destino final del convoy se mantuvo en secreto por razones de seguridad, pero se supo que el presidente venezolano tenía un proceso penal abierto en tribunales federales estadounidenses por conspiración para el narcoterrorismo e importación de cocaína hacia los Estados Unidos.
Nicolas Maduro on board the USS Iwo Jima. pic.twitter.com/omF2UpDJhA
— The White House (@WhiteHouse) January 3, 2026
Medios locales de Puerto Rico informaron de que la aeronave que transportaba al mandatario hizo una parada de emergencia en una base militar de la isla debido a una supuesta complicación médica de Maduro, la cual fue resuelta rápidamente antes de continuar el viaje.
Posteriormente, el avión militar se dirigió hacia la Base Naval de Guantánamo, en Cuba, donde se habría realizado un trasbordo a un Boeing 757 de la Fuerza Aérea estadounidense que lo trasladó hasta el norte del estado de Nueva York.

Llegada a suelo estadounidense
El aterrizaje se produjo en la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, una instalación militar situada a unos 100 kilómetros de la ciudad de Nueva York.
En el lugar esperaban decenas de agentes federales pertenecientes a distintas agencias, entre ellas el Buró Federal de Investigaciones (FBI), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (US Marshals Service).
Maduro fue trasladado de inmediato bajo fuerte custodia hacia una prisión federal de máxima seguridad en Brooklyn, donde permanece retenido mientras se determinan los próximos pasos del proceso judicial. Fuentes judiciales indicaron que su caso será asumido por una corte federal del Distrito Este de Nueva York, la misma donde en los últimos años se han tramitado causas por narcotráfico contra altos funcionarios venezolanos.
Una operación de gran alcance político y militar
La captura y extradición de Nicolás Maduro representa un punto de inflexión en las relaciones entre Caracas y Washington. En los últimos meses, Estados Unidos había incrementado su presencia militar frente a las costas venezolanas y endurecido su discurso contra el régimen chavista, acusando a sus dirigentes de participar en redes internacionales de narcotráfico y corrupción.
Fuentes de la administración estadounidense afirmaron que la decisión de autorizar la operación fue tomada por el propio Trump días antes del ataque, tras varios meses de planificación y coordinación con distintas ramas del Ejército y las agencias de inteligencia.
En la misma comparecencia, el presidente estadounidense calificó la acción como “una operación brillante” y aseguró que fue “ejecutada con precisión y valentía por hombres y mujeres excepcionales de nuestras fuerzas armadas”.
Un antes y un después para Venezuela
El futuro político de Venezuela se mantiene incierto tras la caída de Maduro. Desde Caracas, no se ha producido una comunicación oficial del gobierno interino ni de las Fuerzas Armadas venezolanas.
Entretanto, la comunidad internacional sigue con atención los acontecimientos y evalúa las posibles consecuencias regionales de una intervención militar de esta magnitud.
Maduro, detenido en Estados Unidos, enfrenta ahora un proceso judicial por narcotráfico y conspiración. Su captura, realizada en menos de 24 horas y con despliegue global, marca uno de los episodios más dramáticos en la historia actual del continente americano.

Reconstrucción económica e industria petrolera
Una de las promesas clave de esta nueva etapa es la revitalización del sector energético.
El mandatario aseguró que las empresas petroleras estadounidenses llegarán a Venezuela para invertir miles de millones de dólares.
Estos fondos estarán destinados a reparar la infraestructura petrolera, actualmente muy deteriorada, generar ingresos económicos para el beneficio de la nación, así como facilitar el regreso de los venezolanos que viven en el extranjero y desean volver a su país.







Venezuela libre por fin cayó el Maduro ya era hora
Me alegro mucho por los Venezolanos y por todos los ciudadanos de bien,abajo la tiranía y que sigan cayendo.
Pero, usted ya sabes situar Venezuela en el mapa? Vaya a pelar plátanos,chingao
Los incrédulos opositores a Maduro celebrando una libertad que no existe, al igual que pasó con Sadam Hosein, pero lo más gracioso de todo esto es que el petróleo se lo queda la familia Trump, y desaparecida la opositora de toda posibilidad de gobernar un país dependiente totalmente del imperialismo yanqui.
¡Qué espectáculo tan cruel! 🧐
Para estar todo el santo día comentando aquí creo que es la primera vez que te empieza a preocupar Venezuela.
Pensé que hablabas de M6... Ups, es verdad, que a ese reverencias y besarle la mano