La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha formalizado una denuncia ante la Inspección de Trabajo contra el Gobierno local, acusándolo de una "inactividad temeraria" al no proteger a la plantilla pública frente a las condiciones climáticas adversas. Según el sindicato, se ha obligado a los empleados a trabajar bajo los efectos de la alerta naranja en Ceuta por fenómenos meteorológicos. Esto sin activar los mecanismos de seguridad pertinentes.
Falta de protocolos y abandono del Comité de Seguridad
Uno de los puntos más críticos de la denuncia es la omisión de la administración al no convocar al Comité de Seguridad y Salud, un órgano paritario fundamental que, según el sindicato, lleva más de dos años sin reunirse.
Esta falta de actividad impide que se evalúen los riesgos reales a los que se exponen los trabajadores, especialmente aquellos destinados a servicios de calle y emergencias.
La organización sindical subraya que el personal municipal está operando este miércoles sin protocolos específicos de protección, repitiendo la situación vivida el pasado miércoles. Al no existir instrucciones claras ni medidas de protección individual o colectiva adaptadas a la alerta naranja, la seguridad de los empleados queda comprometida.
Vulneración de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales
CSIF advierte que esta situación supone una infracción flagrante de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, ya que se está enviando a la plantilla a trabajar bajo el temporal como si fuera una jornada ordinaria, elevando exponencialmente la probabilidad de accidentes laborales.
El sindicato critica la "absoluta pasividad" gubernamental y la falta de consulta y participación de los trabajadores en momentos de crisis.
Exigencia de medidas preventivas urgentes
Ante lo que consideran una gestión basada en la improvisación, el delegado de prevención de CSIF ha solicitado la intervención inmediata de la autoridad laboral.
Las demandas del sindicato incluyen:
- La convocatoria urgente y obligatoria del Comité de Seguridad y Salud.
- La implantación de medidas preventivas reales y efectivas mientras duren los fenómenos meteorológicos adversos.
- La creación de protocolos de actuación claros que garanticen un entorno de trabajo seguro.
Desde el sindicato sentencian que la integridad física de los empleados públicos no debe depender de la suerte, exigiendo responsabilidad política y medios adecuados para afrontar cualquier futura alerta climática con garantías.






