Los letrados que conforman el Colegio de Abogados de Ceuta han salido de las oficinas este viernes para disfrutar de un ambiente desenfadado y de fiesta en Barlovento con motivo de la que ya se ha convertido en un fiesta tradicional del colectivo, la celebrada al final de cada año.
El motivo de esta reunión con ambiente festivo no es otro que dejar en los despechados lo profesional para iniciar conversaciones alejadas de lo meramente laboral y poder disfrutar de la compañía de los compañeros más allá de los documentos.
Una tarde juntos
El encuentro se ha llevado a cabo desde medio día, en Barlovento, donde con vistas al mar y un día que ha acompañado al éxito de la velada, han disfrutado de un catering exquisito.
Tal y como ha especificado la decana del Colegio de Abogados, Isabel Valriberas, esta celebración tiene el objetivo de celebrar el compañerismo en una jornada de convivencia con carácter festivo, aprovechada también para la entrega de placas de reconocimiento.
Entrega de placas
En este sentido, llegadas las 17:00 horas ha tenido lugar la entrega de placas conmemorativas a los letrados que acumulan 25 años en el Colegio de Abogados. En esta ocasión han sido nueve los reconocidos.
A pesar del volumen de placas que estaban prevista de entrega, solamente dos de ellos han acudido, excusando su ausencia los demás con motivos personales.
Los reconocidos
Los dos miembros del Colegio de Abogados que sí han cumplido con la cita han sido Alejandro Javier Castillo y Víctor Montero, quienes se han mostrado muy contentos y agradecidos con este reconocimientos.
Según ha especificado Valriberas, ambos son muy queridos en el gremio, por lo que la entrega de esta placa no supone solamente un acto oficial o institucional. Va más allá, el cariño y admiración es evidente, así como la alegría por vivir un nuevo año rodeados de afecto.
Ausentes
Aquellos que han sido reconocidos pero cuya presencia no ha sido posible en este acto han sido: Mónica Argent, Ana María Sangüesa, María José Ortega, Eva María Perea, Abdelhali Lahsen, Sonia Villalta y Antonio Javier Ramírez.
Igualmente, durante el acto de entrega de placas conmemorativas todos y cada uno de los ausentes han sido nombrados y recordados durante este encuentro.
Agradecimientos y vivencias
La ceremonia de entrega ha estado cargada de palabras de agradecimiento hacia los compañeros más allegados. Concretamente, Alejandro Castillo ha agradecido a Mario Gil, el encargado de entregarle su placa, su motivación en la Universidad.
“Como él dice”, trasladó refiriéndose a Mario, “terminé la carrera gracias a él, así que quien mejor para que me entregara esta placa”, dijo entre risas frente a los presentes.
Afecto y emoción
Por su parte, Víctor Montero también trasladó palabras cargadas de afecto, emoción y admiración a quienes lo rodean en su día a día y hacen de su trabajo una tarea más amena.
Aunque este encuentro está ideado para compañeros, los reconocidos gozan de la presencia de sus familias, quienes no quieren perderse por nada del mundo esta conmemoración.
La copa de abogados, una tradición
Continuando con lo relatado por la decana, la copa de abogados celebrada en la recta final de cada año se ha convertido ya en una cita a la que no se puede faltar en el calendario de los letrados.
Al fin y al cabo, el objetivo de esta reunión no es otro que poder disfrutar de la alegría, la compañía y el calor de los compañeros, con quienes tanto tiempo se pasa al cabo del año, pero sin que el trabajo sea el motivo de las largas conversaciones.
Sin lugar a dudas, este 28 de noviembre ha dejado para los miembros que conforman el Colegio de Abogados de Ceuta una agradable jornada en la que ha reinado el ambiente amigo, de compañerismo.
Se ha creado una atmósfera cercana, familiar, por lo que el objetivo se ha cumplido con creces.







FELICITAROS A LOS QUE HABEIS DESARROLLADO ESOS 25 AÑOS DE LUCHA Y TRABAJO PORQUE NO ES UNA PROFESION FACIL MAS BIEN DE MUCHO TIEMPO DE PENSAR YA QUE TAL COMO ESTAN LAS LEYES COMO LOS CASOS DE OKUPAS Y VIOLENCIA DE GENERO.