La Ciudad Autónoma de Ceuta ha diseñado un ambicioso proyecto de rehabilitación y mejora de pavimentos viales, que se ejecutará entre 2026 y 2027 y que supondrá una inversión estimada en siete millones de euros.
Se trata de una de las actuaciones más amplias emprendidas en los últimos años para recuperar la seguridad, el confort y la durabilidad de buena parte del entramado urbano.
El objetivo del plan es restaurar las condiciones funcionales de las calles cuya superficie presenta un deterioro visible, especialmente aquellas en las que el pavimento ha agotado su vida útil debido al intenso tráfico, la climatología y el paso del tiempo.
La intervención contempla una renovación superficial del firme, mediante la eliminación parcial del material existente y la reposición con mezclas bituminosas que permitan recuperar la rasante y las características originales de las calzadas.
Actuaciones en más de un centenar de calles, avenidas y carreteras
El proyecto abarca un listado extraordinariamente extenso de vías, entre las que destacan arterias principales como González Tablas, Regulares, Enrique el Navegante, Reyes Católicos, Príncipe y Nuestra Señora de Otero, esenciales para el tráfico urbano y la conexión con los barrios periféricos.
También incluye actuaciones en numerosas barriadas residenciales como Loma Colmenar, Los Rosales, Manzanera, 12 de Diciembre, Juan XXIII, así como en calles del centro histórico y zonas de elevada densidad de tráfico.

A ello se suma una amplia intervención en carreteras clave como la García Aldave, la Circunvalación del Hacho, la carretera del Monte Hacho, accesos al Centro Ecuestre, zonas del Tarajal, y espacios singulares como el Paseo de la Marina Española, incluidos tramos anexos al antiguo hospital y áreas portuarias.
Décadas de uso intensivo
El análisis técnico previo revela que muchas de las calles presentan fisuras, baches, peladuras y deformaciones causadas por un uso continuado que supera los veinte años en la mayoría de los casos. El paso constante de vehículos pesados y las fuertes pendientes de algunas zonas han acelerado el desgaste.
El estudio añade que fenómenos climáticos como las variaciones térmicas, la humedad, la infiltración de agua y pequeñas erosiones también han contribuido a la progresiva degradación del pavimento, disminuyendo sus propiedades mecánicas.
En los aparcamientos públicos se observan daños aún mayores debido a la presencia de aceites y combustibles, así como a las maniobras repetidas de aparcamiento, que generan esfuerzos transversales sobre el firme.
Un tráfico urbano creciente y una red viaria saturada
El documento recuerda que Ceuta registra alrededor de 250.000 desplazamientos diarios, de los cuales más de 125.000 se realizan en vehículos particulares, lo que duplica la capacidad recomendada para una ciudad de su tamaño.
La red viaria, que apenas ha experimentado cambios estructurales en los últimos 30 años, soporta una presión creciente, lo que afecta a la movilidad, incrementa las emisiones sonoras y provoca un desgaste acelerado de la calzada.
Ante la falta de un estudio de tráfico actualizado, el proyecto utiliza como referencia el Plan Director de Tráfico y el Plan Estratégico de Movilidad Sostenible, que identifican los principales puntos de congestión, las áreas de expansión urbana y los viales más sensibles.
Un proyecto esencial para la seguridad y la movilidad
Desde la Consejería de Fomento, se destaca que el deterioro acumulado exige una intervención de gran alcance para recuperar los niveles de seguridad vial, evitar accidentes por pérdida de adherencia y garantizar una conducción más confortable.
Las actuaciones extraordinarias previstas van más allá del mantenimiento rutinario, apostando por una renovación profunda allí donde el pavimento presenta daños generalizados, hundimientos o roturas de estructura.
La Ciudad recuerda que la paralización temporal de las plantas de aglomerado en años anteriores impidió fabricar mezclas asfalticas durante largos periodos, lo que aceleró el deterioro y obligó a elaborar nuevos proyectos en 2017, 2019 y 2022.
Parte del Plan de Inversiones 2023-2027

El nuevo proyecto forma parte del Plan de Inversiones 2023-2027, en el que la Ciudad Autónoma ha incluido un bloque específico destinado a la renovación de viales, con el objetivo de mejorar la movilidad urbana y reforzar los servicios públicos.
La actuación ha sido impulsada por la Consejería de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos, que coordinará la ejecución con los distintos departamentos municipales para minimizar las molestias al tráfico.
Las obras podrán desarrollarse, según necesidad, en horario nocturno, festivos o de manera discontinua, a fin de evitar colapsos en zonas de especial afluencia.
Tres tipos principales de actuación según el estado del pavimento
El proyecto contempla tres intervenciones fundamentales: refuerzo, saneo y entronques, cada una adaptada al tipo de daño detectado.
El tratamiento de refuerzo se aplicará en calles con fisuras leves, donde se extenderá una capa de 5 cm de mezcla AC16 SURF tras un riego de adherencia.
El tratamiento de saneo, destinado a zonas con baches o deformaciones graves, incluye un fresado previo de 5 cm, relleno con mezcla AC22 BIN, y un refuerzo final de 5 cm de AC16 SURF.
Reposición de entronques y mejora de pasos peatonales
El tratamiento de entronques permitirá alinear correctamente las transiciones entre calles, accesos a garajes, pasos de cebra y zonas donde el recrecido del pavimento pueda generar desniveles. Estas actuaciones contarán con tramos de transición de entre uno y dos metros.
También se actuará en pasos peatonales para mejorar la accesibilidad y eliminar resaltos que actualmente dificultan la circulación de vehículos y peatones.
En paradas de autobús y puntos donde existan roturas estructurales, se realizará un saneo previo de las capas inferiores para garantizar una mayor durabilidad.
Reposición de tapas, bolardos y señalización vial
Una vez extendido el nuevo pavimento, todas las tapas de registro, imbornales, bolardos, bandas reductoras y elementos de iluminación quedarán ajustados a la nueva rasante.
Los bolardos que protegen contenedores, arbolado o canalizan el tráfico serán retirados y recolocados con la mayor celeridad posible, igual que las bandas delimitadoras de los carriles bici.
Finalmente, se repondrá la señalización horizontal y vertical, y se repasará la pintura de marcas viales cuando sea necesario para garantizar su visibilidad y durabilidad.






Hay que que ir ACCIONAndo la maquinaria.
Se acercan las elecciones