La Ciudad Autónoma de Ceuta ha iniciado el proceso de evaluación de ofertas para adjudicar el contrato del nuevo plan de mantenimiento y limpieza de sus principales monumentos y enclaves patrimoniales. Esta medida responde a la obligación legal que tiene el Gobierno ceutí de preservar los bienes declarados de interés cultural, según establece la normativa vigente sobre protección del patrimonio.
Este servicio especializado operará de forma independiente al resto de sistemas de limpieza municipales, debido a la naturaleza delicada de los monumentos históricos. El contrato contemplará tanto tareas periódicas de conservación como intervenciones puntuales cuando existan daños provocados por lluvias, fugas u otras incidencias imprevistas.
La empresa adjudicataria deberá aplicar técnicas específicas y utilizar productos adecuados para cada elemento patrimonial, evitando en todo momento cualquier tipo de deterioro. Este requisito será clave en los trabajos de limpieza, para garantizar la preservación de los materiales originales de los monumentos.
Baños árabes, torres y vigilancia estructural

Uno de los puntos clave incluidos en el proyecto son los Baños Árabes situados en la Plaza de la Paz, donde se acometerá una limpieza quincenal del entorno. También se revisarán regularmente los cierres de seguridad y se llevará a cabo el mantenimiento del patio de acceso, así como las posibles reparaciones de instalaciones eléctricas o de agua.
El plan contempla también labores en las torres históricas de Mendizábal, Piniés, Francisco de Asís, Isabel II, Aranguren y Anyera. Allí, el personal realizará inspecciones del estado general, prestando atención especial a los elementos de cierre y acceso. Si se detectan desperfectos, se procederá a su sustitución.
En algunos casos, las torres tienen vanos tapiados por motivos de seguridad. Si fueran forzados, deberán ser sellados nuevamente mediante mampostería o chapa, para evitar riesgos o accesos indebidos. Estas tareas se efectuarán mensualmente o cuando se detecten incidencias.
Intervenciones en la Puerta Califal y Murallas Reales
La Puerta Califal y las Murallas Reales también forman parte del plan. En estos enclaves se realizarán pequeñas reparaciones estructurales, como el arreglo de cerraduras, candados y otros mecanismos de cierre. Además, se contempla la reparación de luminarias interiores y otros elementos eléctricos en la Puerta Califal.
Se llevará a cabo también la pintura exterior de los accesos a la cubierta, junto a la limpieza de escaleras e interiores. El plan incluye asimismo la intervención en el Baluarte de los Mallorquines, donde se procederá a la retirada de residuos acumulados por la intemperie.
Dado el tamaño y complejidad de estos espacios, la empresa encargada tendrá que realizar también la retirada de vegetación, el baldeo de cubiertas exteriores y otras pequeñas reparaciones que aseguren un correcto estado de conservación. Todo con el fin de proteger este valioso legado arquitectónico.
Murallas Meriníes y zonas vulnerables

Otro punto destacado en el plan es el mantenimiento de las Murallas Meriníes, que requerirán una retirada periódica de vegetación y de excrementos, factores que amenazan su integridad. La empresa adjudicataria deberá contar con los medios técnicos necesarios para estas labores, que requieren especial cuidado por tratarse de un bien protegido.
Este enclave, al igual que los anteriores, necesita una atención constante para evitar su degradación, especialmente por las condiciones climáticas y la exposición a agentes externos. De ahí que el nuevo contrato se haya diseñado con una periodicidad estricta y flexible, adaptándose a las necesidades del momento.
La inversión en estos trabajos no solo responde al cumplimiento normativo, sino también al objetivo de la Ciudad de revalorizar su patrimonio histórico y garantizar que las generaciones futuras puedan disfrutarlo en óptimas condiciones.
Tres años de contrato y relevo de Tragsa
La duración del nuevo contrato será de tres años, con la posibilidad de ampliarse dos años más, según ha informado la Consejería de Educación, Cultura y Juventud de Ceuta. La adjudicación se prevé antes de que concluya el actual encargo que realiza Tragsa, cuya encomienda finaliza el 3 de enero de 2026.
Hasta ahora, ha sido Tragsa la empresa encargada de realizar estas labores mediante encomienda de gestión, pero la Ciudad Autónoma quiere contar con una nueva sociedad especializada que pueda responder con mayor precisión a las necesidades del patrimonio ceutí a partir de esa fecha.
Los trabajos se realizarán preferentemente en horarios en los que los monumentos estén cerrados al público, lo que facilitará las tareas sin interferir en las visitas. No obstante, el contrato establece que se podrá modificar la jornada si así lo requiere alguna situación puntual, lo cual se comunicará con antelación a la empresa adjudicataria.







pues como todo lo hagáis igual que el destrozo de los baños arabes "de obra nueva" 😉
¿y hasta ahora que ha echo TRAGSA?. Los monumentos están que se caen por la desidia y el pasotismo de la Consejería competente. Un pueblo que no conserva su historia, tiende a desaparecer y esto esta ocurriendo en Ceuta desde hace mucho tiempo.
Todo quedara en nada como siempre.
Y lo que ya han destruido.. cómo lo van a proteger?