Lo que debía ser una jornada de orgullo y emoción para cientos de familias en el Centro de Formación de Tropa número 1 (CEFOT-1) de Cáceres terminó convirtiéndose, según denuncia la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), también con representación en Ceuta, en un episodio de “desolación y falta de sensibilidad”.
La ceremonia de Jura de Bandera del pasado 24 de enero, presidida por el Rey Felipe VI, quedó empañada por una medida que, a juicio del colectivo, supuso un “desprecio” hacia las familias de los nuevos soldados.
Según detalla ATME en un comunicado, los jefes de la 3.ª y 4.ª compañías ordenaron a los recién juramentados que, en lugar de compartir el esperado reencuentro con sus seres queridos, regresaran inmediatamente a sus dependencias para cambiarse de uniforme y realizar tareas de limpieza.
Al mismo tiempo, los familiares fueron instados a abandonar las instalaciones con rapidez, lo que impidió cualquier contacto o fotografía de recuerdo entre los militares y sus allegados.
“Una decisión arbitraria y desproporcionada”, califican desde la asociación, que considera que este tipo de actuaciones “contradicen el discurso de cercanía del Ministerio de Defensa” y dañan la imagen de unas Fuerzas Armadas que aspiran a mostrarse “modernas y abiertas a la sociedad civil”.
Familias decepcionadas tras un día que debía ser inolvidable
ATME subraya el enorme esfuerzo que realizaron cientos de familias para asistir a la jura, muchas de ellas desplazadas desde Canarias, Melilla y otras regiones. “Hubo abuelos con movilidad reducida que no pudieron ni abrazar a sus nietos vestidos de uniforme”, lamenta la asociación, que asegura haber recibido múltiples testimonios de familiares profundamente afectados por lo ocurrido.
La asociación recalca que, antes de la ceremonia, se había informado a los asistentes de que los soldados podrían fotografiarse y celebrar el acto con sus familias al finalizar. Sin embargo, las órdenes de las dos compañías implicadas frustraron ese momento. Para ATME, el contraste con otras academias militares resulta evidente: “Es impensable que algo así ocurra en la Academia General Militar, donde el protocolo y el respeto hacia las familias están garantizados”.
La entidad recuerda que la jura de bandera marca un hito crucial en la vida de todo soldado, y que el trato hacia quienes dan ese paso no debería diferenciarse por rango ni por el tipo de unidad. “La dignidad del juramento de un soldado es la misma que la de un cadete u oficial”, insisten.
🇪🇸 S.M. el Rey Felipe VI ha presidido la jura de bandera de 1.378 soldados (entre ellos 192 mujeres), del 2º ciclo de 2025 de militares de tropa del @EjercitoTierra del Centro de Formación de Tropa (CEFOT) nº 1 de Cáceres, en el acuartelamiento Santa Ana. pic.twitter.com/VZGoGoX58Q
— Ministerio Defensa (@Defensagob) January 24, 2026
ATME pide explicaciones a Defensa
Ante lo sucedido, la Asociación de Tropa y Marinería ha solicitado explicaciones al Ministerio de Defensa y reclama que se determinen las causas exactas de la decisión adoptada por los mandos de ambas compañías.
También piden que se investigue si el mando era consciente del esfuerzo personal y económico realizado por los familiares que viajaron desde toda España para asistir a la ceremonia.
ATME exige que se emitan directrices claras para todos los Ejércitos con el fin de evitar que un incidente similar vuelva a repetirse en futuras juras de bandera. “No se puede hablar de orgullo de pertenencia o de familia militar cuando se trata con frialdad a quienes encarnan ese vínculo”, subrayan.
La asociación recuerda además que esta jura tenía un carácter histórico, ya que era la primera vez en décadas que un monarca presidía una jura de bandera de tropa, lo que debía haber reforzado la conexión entre las Fuerzas Armadas y la ciudadanía.
Sin embargo, sostienen que la actuación de los responsables “rompió la armonía” de un acto que debía haber sido un ejemplo de unión y respeto.
“El respeto a la familia militar debe ser una norma, no un privilegio”
En su comunicado, ATME reitera que el respeto a las familias de los militares “no debe ser un privilegio reservado a determinados rangos o cuerpos”, sino “una norma de conducta ineludible en todas las escalas de las Fuerzas Armadas”. La entidad ha pedido a Defensa que adopte medidas para “reforzar la empatía y la sensibilidad” hacia los soldados de tropa, que constituyen el pilar fundamental de la estructura militar española.
“La familia es la primera red de apoyo del militar y el primer vínculo entre la sociedad civil y las Fuerzas Armadas. Tratarla con desdén no solo hiere a los soldados, sino que daña la imagen institucional de todo el Ejército”, concluye la asociación.
Con este nuevo llamamiento, ATME vuelve a poner sobre la mesa una de sus reivindicaciones históricas: la igualdad de trato y reconocimiento para todos los miembros de la tropa y marinería, independientemente de su escala o destino.






