El cartel de peligro del Castillo de San Amaro desaparecerá en el próximo año. El Bien de Interés Cultural de Ceuta, que se encuentra en un estado de deterioro avanzado, finalmente será objeto de obras de restauración en 2026 tal y como traslada la Ciudad a este medio.
El proyecto en el presente se encuentra a buen ritmo y la previsión apunta a que, a partir de enero, se dará luz verde a su licitación. No es la única iniciativa que tiene un efecto en el patrimonio local que está en marcha.
El almacén de Abastos, que incluso ha sido el hogar de personas sin techo, finalmente contará con un plan que lo recupere. El edificio, que se encuentra en una situación de conservación deplorable, también pasará por el proceso de recuperación en las mismas fechas.
Redactado
El escrito con las pautas, requisitos y condiciones para ver cómo proceder en el caso del Castillo de San Amaro ya está definido. De hecho, llegó a las oficinas de la Comisión de Patrimonio a finales de la semana pasada.
Solo está pendiente de pasar por el informe del citado ente. Una vez finalizado ese trámite, se publica el contrato para que las empresas presenten sus ofertas. Por tanto, en principio, la ejecución de la intervención comienza en 2026.
El propósito de la misma es recobrarlo y rectificar sus patologías actuales para darle un uso administrativo en el futuro, según indicaron desde Cultura. El pasado diciembre esta intención fue revelada en un BOCCE.
El documento señaló que desde el área de la Ciudad se adjudicó a Tragsatec la elaboración de la redacción. El dinero invertido en esta función alcanza en inicio los 94.745,65 euros.
Estado del BIC
El estado de conservación de esta infraestructura defensiva es pésimo. Así lo afirma el análisis realizado en 2024 por los arquitectos Ramón Queiro y José Francisco Montes publicado en el número nueve de la revista Transfretana.
De hecho, la evaluación también pone de manifiesto que está “en ruinas” y que existe “un peligro inminente de colapso”. El diagnóstico que ambos realizaron determina que gran parte del sistema de cubiertas de una de las dos naves está hundido, sufre desprendimientos del material de revestimiento, las carpinterías están muy afectadas y el anidamiento de palomas provoca su degradación.
Los daños que atraviesa son fruto de “la falta de mantenimiento”, tal y como exponen los expertos. “La ocupación física del lugar como vivienda ilegal impide el reconocimiento interior de las patologías que se identifican desde el exterior”, destacan.
Son estos motivos los que llevan a concluir que es preciso efectuar su recuperación a través de una rehabilitación integral y, tras la misma, dotar al inmueble de un uso que facilite su preservación. A juicio de los dos profesionales, requiere de una “reordenación de los espacios anexos” y de la incorporación de un sistema de identificación e iluminación monumental.
Almacén de Abastos

La restauración del almacén de Abastos se presenta como un reto a abordar más complejo. El cambio de precios en la previsión inicial es un obstáculo que ha surgido en el camino.
El plan, dependiente del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, está a la espera de ser supervisado. Desde el área de Patrimonio aseguran que su meta es pasar el proyecto de ejecución al organismo.
Sin embargo, aunque ya está más que decidido el envío del documento, el problema reside en cómo financiar el importe total de la iniciativa. La subida de presupuesto lleva a plantear la elaboración de un convenio con la cartera ministerial para cofinanciarlo, aunque es una medida que aún está por determinar.
Un museo
El objetivo de su reforma y recuperación es su conversión en un museo y en un espacio en el que esté parte del archivo municipal, tal y como indicó Pilar Orozco, consejera del área de Cultura, en una sesión plenaria en febrero.
Edificado en el siglo XVII, es uno de los restos de la fortificación de la Almina que han sobrevivido al paso del tiempo. Fue construido como punto para guardar bienes y como un enclave logístico. Fue remodelado en 2010 a través de un proyecto a cargo de la Fundación Forja XXI.
A estas dos estrategias de conservación se suma la del fuerte Piniers. El BIC, en breve, será objeto de la puesta en marcha de la intervención que persigue transformarlo en un centro de interpretación.







Por fin unas obras que dignifiquen nuestro patrimonio. Ya iba siendo hora. A ver si se concretan en algo y no se quedan en intenciones.