La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha emitido una nueva alerta por presencia de piezas de metal y caucho en sopa deshidratada procedente de Rumanía cuya distribución inicial ha sido a las comunidades autónomas de Andalucía, Baleares, Cataluña, Canarias, Castilla la Mancha, Galicia y Madrid, aunque no se descartan las redistribuciones, incluyendo a Ceuta.
Concretamente, AESAN ha tomado conocimiento de una notificación de alerta alimentaria transmitida a través del Sistema de la Red de Alerta Alimentaria Europea (RASFF). Una información que fue trasladada por las autoridades sanitarias de Rumanía y que concierne a la detección de piezas de metal y caucho dentro de un lote de sopa deshidratada.
Se trata de una incidencia que se conoció gracias al autocontrol de la propia empresa.
De acuerdo con la información trasladada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2023, la compañía comunicó la situación a las autoridades competentes en cumplimiento de la legislación, buscando evitar que los alimentos que no son seguros lleguen a la población.
El producto que se encuentra implicado en esta alerta es la Sopa de pollo con fideos, de la marca Knorr.
Los datos del producto: sopa deshidratada
Para los consumidores, los datos del producto afectado que son clave para la identificación son los siguientes: los números de lote específicos 527922C93 y el 528022C93, y la fecha de caducidad 04/2027. Se trata de un producto envasado, de 63 g de peso unitario, almacenado a temperatura ambiente.
Se ha informado que la distribución inicial de estos lotes se ha identificado en varias comunidades autónomas de España: Andalucía, Baleares, Cataluña, Canarias, Castilla la Mancha, Galicia y Madrid. No obstante, las autoridades no descartan que se hayan realizado redistribuciones a otros territorios, por lo que se aconseja precaución.
Para garantizar la seguridad alimentaria, esta información fue comunicada a las autoridades competentes de las comunidades autónomas por medio del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI). El propósito de esta acción es verificar la retirada inmediata de los productos afectados de todos los canales de comercialización.
La recomendación oficial es muy clara: si las personas poseen en su domicilio los productos detallados y afectados por esta alerta, deben abstenerse de consumirlos.






