La magistrada titular de la plaza número 1 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Ceuta ha dictado sentencia condenatoria contra una joven, de poco más de 20 años, por un delito contra la salud pública.
La acusada, que fue conducida por agentes de la Policía Nacional, reconoció los hechos y aceptó la pena de 3 años y 1 día de prisión, así como el pago de una multa de 34.422 euros, con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago.
La acusada, sobre las 08:10 horas, se encontraba en el control de vehículos de la estación marítima a bordo de un vehículo. Al infundir sospechas en los agentes de la Guardia Civil que prestaban servicio en la zona, procedieron a su identificación y posterior solicitud para que se practicara ese reconocimiento del vehículo, a lo que la acusada prestó su consentimiento.
Hachís oculto en el vehículo
Tras ese reconocimiento, los agentes consiguieron encontrar 54 pastillas de color marrón que, tras su análisis, resultaron ser hachís, con un peso neto de 5.069 gramos, un THC del 52,67 % y un valor en el mercado de 34.422 euros.
El hachís estaba escondido en varias partes del vehículo que ocupaba, en concreto en la zona del techo (uno de los puntos de detección más complicados) y en la parte más baja, próxima a una de las ruedas.
Se cumple con el perfil de pasadores de hachís que se está estilando últimamente. Se trata de jóvenes que son utilizados para embarcar con vehículos que figuran a nombre de otras personas.
Perfil de los pasadores
Solo sirven de meros cooperadores, cobrando por facilitar la introducción de la droga al otro lado del Estrecho.
Entre los puntos de ocultación que más se están empleando figuran las ruedas de los vehículos, habiéndose producido varias detenciones siguiendo ese modus operandi, no solo en Ceuta, sino también en la aduana de Marruecos.






