La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) y la Asociación de Empresarios de la Construcción de Ceuta consideran “desafortunadas” las manifestaciones de UGT tras el golpe de calor sufrido por un trabajador de la construcción.
Las entidades han trasladado su preocupación por el estado de salud del obrero al que desean una pronta y completa recuperación.
“Precisamente por la gravedad de lo ocurrido y por el respeto que merece cualquier trabajador afectado por un accidente o incidente laboral”, como este golpe de calor, han considerado “especialmente desafortunadas” las declaraciones de UGT.
“Trasladan la impresión de que existe una relación directa entre este incidente y determinadas posiciones defendidas por la representación empresarial durante la negociación del convenio colectivo. Esta conclusión carece de fundamento y es inadmisible”, exponen en un comunicado.
“La protección de los trabajadores frente a las altas temperaturas no depende de una única medida ni puede reducirse a un debate sobre horarios, sino de un amplio conjunto de actuaciones preventivas que abarcan desde la planificación de los trabajos hasta la hidratación, los descansos, la adaptación de tareas, la vigilancia de la salud o el seguimiento permanente de las condiciones meteorológicas”, añaden, para evitar las consecuencias de un golpe de calor.
Un debate torcido
“Pretender que todo el debate se resume en aceptar o rechazar una determinada propuesta sindical supone trasladar una visión distorsionada de la realidad y dificulta la búsqueda de soluciones eficaces”, lamentan los empresarios.
Indican además que existe una tendencia creciente a pensar que cada problema debe resolverse mediante nuevas prohibiciones, nuevas obligaciones o mayores limitaciones organizativas. “Sin embargo, la experiencia demuestra que la prevención eficaz no consiste en acumular normas, sino en aplicar correctamente las que ya existen”.
Dicen los empresarios que la legislación española en materia de prevención de riesgos laborales es una de las más exigentes de nuestro entorno y contempla numerosas herramientas para actuar frente a los riesgos derivados de las altas temperaturas como sucede con un golpe de calor.
“El verdadero reto no es multiplicar las obligaciones sobre el papel, sino asegurar que las medidas preventivas sean adecuadas, se adapten a cada situación concreta y se cumplan de manera efectiva”, explican.
La hora en la que se produjo el golpe de calor

Explican los empresarios que ese golpe de calor relatado en prensa se habría producido presuntamente a media mañana.
Se trata de un dato relevante porque esa misma franja horaria seguiría formando parte de la jornada laboral incluso bajo un régimen de jornada intensiva de verano. “Por tanto, la simple modificación del horario laboral no es la solución, aunque se haya intentado presentar ante la opinión pública como si se tratara de una evidencia indiscutible”, lamentan.
“Además, es importante señalar que la obligación de prevención es una obligación compartida. Los trabajadores deben seguir las instrucciones recibidas, utilizar adecuadamente los equipos de protección y respetar los procedimientos diseñados para proteger su seguridad y la de sus compañeros. Convertir este debate en un enfrentamiento permanente entre empresarios y trabajadores no contribuye a mejorar la seguridad de nadie”, añaden.
“Resulta especialmente llamativo que quienes acusan a la representación empresarial de falta de sensibilidad omitan deliberadamente que la última propuesta presentada por la patronal incorporaba expresamente medidas relacionadas con la organización del trabajo durante los meses de verano. Entre ellas figura la posibilidad de establecer jornadas intensivas mediante un calendario orientativo, precisamente para facilitar la adaptación de los horarios a las necesidades reales de cada empresa, cada obra y cada situación concreta. Disponer de cierto margen de adaptación permite responder mejor a esas circunstancias y aplicar las medidas preventivas de manera más eficaz”, indican.
“Por eso la representación empresarial seguirá defendiendo que el calendario laboral mantenga un carácter orientativo, porque la flexibilidad bien utilizada no debilita la prevención; en muchos casos la hace posible”, añaden.
“No es aceptable utilizar un incidente laboral”
Los empresarios arremeten contra la crítica de UGT y consideran que “no es aceptable utilizar un incidente laboral para desacreditar públicamente a todo un sector económico, no es aceptable presentar de forma sesgada las propuestas que se debaten en la mesa negociadora y no es aceptable trasladar a la ciudadanía mensajes y eslóganes populistas que no se adecúan a la realidad y que generan confrontación en lugar de contribuir a resolver los problemas”.
“Las empresas seguirán defendiendo mejoras en materia de prevención, seguirán apostando por el diálogo social y seguirán participando en la negociación con voluntad constructiva. Pero también exigirán que ese diálogo se desarrolle desde la honestidad, el rigor y la buena fe que deben presidir cualquier proceso negociador serio”.







Los trabajadores que están a la intemperie sufriendo las altas temperaturas se merecen respeto. Y los primeros que deben respetar son los que les explotan con salarios míseros. Estos empresarios tienen la piel muy fina y el óvalo facial muy duro.