Sanción máxima la que ha impuesto el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol. 13 partidos son los que le han caído de sanción a Esteban Andrada, portero del Real Zaragoza, por el puñetazo que le propinó a Jorge Pulido, capitán de la SD Huesca, en el derbi aragonés disputado en El Alcoraz correspondiente a la jornada 37.
Una fecha de competición en la que, como siempre, hubo fútbol, goles y emoción, aunque quedó marcada por esa imagen protagonista en LaLiga Hypermotion, categoría en la que milita la AD Ceuta, que dio la vuelta a medio mundo.
Trece partidos de sanción para Andrada

Por la violencia de la agresión, sin el balón en juego, se podía prever una sanción de tal calibre. Horas después, se publicó un video en el que Esteban Andrada pedía disculpas por su acto. “Estoy muy arrepentido. Le pido perdón a Pulido”, llegó a decir. Las disculpas ayudan para lavar una imagen aunque, con el reglamento en mano, poco pueden hacer las palabras. Las leyes son soberanas.
Nada ha servido para rebajar una sanción que ha ascendido, al final, hasta los trece partidos- doce de sanción más uno por la expulsión de roja directa, para la que el Comité de Disciplina se ha basado en el artículo 103 del reglamento.
“Agredir a otro/a, sin causar lesión, ponderándose como factor determinante del elemento doloso, necesario en esta infracción, la circunstancia de que la acción tenga lugar estando el juego detenido o a distancia tal de donde el mismo se desarrolla que resulte imposible intervenir en un lance de aquél, se sancionará con suspensión de cuatro a doce partidos”, reza el reglamento que se ha aplicado para dictaminar la resolución de este caso.
La sanción máxima, por tanto, para Andrada, que se vio agravada por la “premeditación mínima que exige desplazarse hasta la posición del agredido, unida a la ejecución de la acción con uso de fuerza excesiva según recoge el acta, acredita un dolo específico que se valora como circunstancia agravante de primer orden”
Todo, además, sin contemplar los daños ocasionados al rival, lo que podría haber sido elevado aún más el castigo y es que, según recogió en el acto del partido el colegiado Dámaso Arcediano, la agresión a Jorge Pulido por parte del portero del Real Zaragoza le provocó “un hematoma en el pómulo izquierdo”.
Los otros sancionados
Una agresión que, acto seguido, dio lugar a una tangana con los jugadores de ambos equipos involucrados que, al final, se saldó con otra agresión. En este caso, de Dani Jiménez al propio Andrada, para la que ya se ha conocido también el castigo al que tendrá que hacer frente: cuatro partidos. Dani Tasende, por otro lado, se perderá los dos próximos partidos de LaLiga Hypermotion.

La pesadilla que atormenta al Real Zaragoza
El que si que no podrá volver en ningún caso es Andrada que, si ya fue cuestionado precisamente en el empate contra la AD Ceuta por el gol de Marcos Fernández, ahora ha terminado de poner la puntilla a una temporada para el olvido para él y que, sino se evita a tiempo, también para el Real Zaragoza.






