El sindicato TAMPM (Tu Abandono Me Puede Matar) ha denunciado públicamente su exclusión de la reunión extraordinaria convocada en el Centro Penitenciario de Ceuta para abordar el deterioro del clima laboral y el creciente descontento de la plantilla de la cárcel.
Según la organización, la convocatoria, promovida por la propia Dirección, invitaba a otras fuerzas sindicales, pero dejaba fuera “de forma deliberada” al sindicato mayoritario.
De acuerdo con el documento oficial, la Dirección citó a coordinadores de guardia y a distintas organizaciones sindicales, excluyendo además a colectivos considerados esenciales como el personal sanitario, trabajadores de oficinas y otras áreas de la cárcel.
TAMPM subraya que esta decisión resulta “especialmente significativa” al tratarse de la organización con mayor representatividad en el centro.
El sindicato recuerda que ya había presentado una queja formal ante la Delegación del Gobierno por esta situación, sin que hasta el momento se haya revertido la decisión.
Desde su perspectiva, la exclusión responde a su postura crítica frente a la gestión de parte del actual equipo directivo de la cárcel.
La Dirección reconoce el deterioro interno
La propia convocatoria de la reunión extraordinaria, firmada por la directora, supone según TAMPM “un reconocimiento explícito del mal clima laboral” existente en el centro penitenciario. Una situación que, aseguran, llevan tiempo denunciando sin obtener respuesta efectiva.
En el documento se identifican varios problemas de especial gravedad, entre ellos la existencia de un clima laboral deteriorado en la cárcel, la necesidad de analizar errores sistémicos, la evaluación del descontento de la plantilla y la presencia de agravios comparativos junto a una falta de equidad. También se plantea la urgencia de implantar un nuevo marco organizativo en un corto plazo.

Para TAMPM, estos elementos evidencian que las políticas aplicadas en los últimos años han sido ineficaces y, en muchos casos, perjudiciales para amplios sectores del personal de la cárcel, afectando tanto a la vigilancia interior como a las áreas administrativas y al correcto funcionamiento del servicio público penitenciario.
Críticas a la gestión: de lo sistémico a lo "endémico"
El sindicato cuestiona que la Dirección califique los problemas detectados como “sistémicos”, defendiendo que, en realidad, se trata de deficiencias endémicas derivadas de una gestión que consideran inestable y errática.
A su juicio, la reiteración de estos fallos en el tiempo demuestra la ausencia de soluciones estructurales en la cárcel y una falta de planificación efectiva, lo que ha contribuido al progresivo deterioro del entorno laboral dentro del centro.
Esta interpretación refuerza la postura del sindicato, que insiste en la necesidad de abordar cambios profundos en la gestión, contando con todos los actores implicados, especialmente aquellos con mayor implantación sindical.
Denuncian un contexto de "persecución sindical"
La exclusión de TAMPM se enmarca, según la organización, en un contexto de “tensión y posible persecución sindical”. Actualmente, tres de sus cinco delegados han sido objeto de “expedientes disciplinarios” en la cárcel, dos de los cuales ya han sido sancionados.
“Permanece pendiente el expediente de un delegado que denunció deficiencias de mantenimiento, relacionadas con un grave incendio en la cárcel. Este incidente obligó a aprobar en Consejo de Ministros una partida superior a 220.000 euros, aunque las estimaciones elevan el coste real por encima del medio millón de euros”.
En este sentido, TAMPM ha interpuesto una demanda ante la Audiencia Nacional por presunta vulneración del derecho a la libertad sindical, al considerar que el expediente carece de fundamento y podría haber sido construido de forma artificiosa, sin descartar futuras acciones penales.
Advertencia sobre el futuro de la cárcel
Como conclusión, el sindicato advierte de que continuar tomando decisiones sin contar con la organización mayoritaria impedirá alcanzar la necesaria paz social dentro del centro penitenciario.
Asimismo, alerta de que esta dinámica podría agravar el “deterioro organizativo”, con consecuencias directas sobre “la calidad del servicio público” en la cárcel y el funcionamiento general de la institución.
Desde TAMPM insisten en la necesidad de una gestión más inclusiva, transparente y participativa, que permita reconducir la situación actual y recuperar la confianza de la plantilla.







Un sindicato alentando que no va a haber paz, eso quiere decir que le va a pedir a los suyos que sigan urgando en la discordia, un poco patético. Que dirán los presos si se quejan los vividores