El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) de Ceuta ha manifestado este viernes su rotundo rechazo a la gestión del Ingesa tras la mesa sectorial celebrada el pasado 23 de abril.
Según la organización sindical, la dirección sigue demostrando una falta de voluntad absoluta para resolver los problemas estructurales que afectan a la sanidad pública en la ciudad autónoma, evidenciando una preocupante ausencia de planificación y calendario para cumplir con las normativas vigentes.
Incertidumbre sobre la implantación de la jornada de 35 horas
Uno de los puntos de mayor polémica es la implantación de la jornada de 35 horas. A pesar de que la normativa establece un plazo de un mes para su puesta en marcha, el Ingesa no ha aclarado cómo se llevará a cabo y ha pospuesto nuevas reuniones hasta el 12 de mayo.
Para CCOO, esta demora es una prueba de que no existe un plan real para cumplir con esta obligación laboral, tratando el tiempo como un factor irrelevante.
Desigualdad en la Oferta de Empleo Público y estabilidad laboral
La denuncia también se extiende a la gestión del empleo público. CCOO califica de "profundamente injusto" el criterio aplicado en la Oferta de Empleo Público, donde algunas categorías acceden por concurso de méritos mientras otras son sometidas a concurso-oposición.
Esta diferenciación es considerada arbitraria y establece un precedente peligroso para los profesionales del sector.
Además, el sindicato critica la falta de respuesta en áreas críticas para la estabilidad de la plantilla, tales como:
- Concursos de traslados y promociones internas temporales
- Acción social insuficiente, que apenas sube del 0,31% al 0,33%, muy lejos del 1% de la masa salarial que exige el sindicato.
- Bolsas de empleo cerradas o con aperturas parciales, lo que genera retrasos e improvisación en la cobertura del servicio.
Consecuencias para la ciudadanía y la sanidad en Ceuta
Este escenario de abandono no solo afecta a los trabajadores, sino que debilita directamente el sistema sanitario de Ceuta.
La falta de una negociación seria y la desorganización del INGESA terminan perjudicando a la ciudadanía, que soporta las consecuencias de una gestión que da la espalda a sus profesionales. Desde CCOO advierten que, de no cambiar de actitud de inmediato, el conflicto laboral seguirá profundizándose sin admitir más demoras.






