La Protectora de Animales y Plantas de Ceuta denuncia públicamente “la situación de colapso en la que se encuentra el centro tras la paralización de las obras de reforma que la Ciudad Autónoma se comprometió a ejecutar”.
Las obras no han comenzado de manera íntegra, señala la entidad. El proyecto establecía que al menos una parte de la primera fase estaría terminada en abril. No solo no ha sido así, prosigue la asociación, "a día de hoy no se ha dado un solo paso hacia su ejecución. Lo que debía ser una mejora se ha convertido en un deterioro activo"
“La demolición ya realizada, que ha eliminado la zona de aislamiento, el quirófano, la enfermería, el almacén y el acceso principal, ha dejado inutilizable casi la mitad del centro. Esos espacios permanecen cerrados, vallados e inservibles”, explican.
La Protectora asegura que “la actividad entera del centro se concentra ahora en lo que queda y los animales lo están pagando”.
Las consecuencias: ansiedad y conflictividad entre perros
“Las consecuencias son concretas y documentadas, estrés, ansiedad y conflictividad entre algunos perros, provocados por la imposibilidad de mantener condiciones mínimas de manejo", afirman desde la directiva.
"No son efectos colaterales, son el resultado previsible y evitable de una negligencia administrativa. La Protectora ha cumplido, hace meses entregó toda la documentación exigida por el decreto que regula la financiación de la obra y los pagos a la adjudicataria. A cambio, ha recibido silencio, ninguna comunicación oficial, ninguna explicación sobre el estado del expediente, ningún plazo, nada", expone la Protectora.
“Ese silencio contrasta con una realidad que nadie en la administración parece querer ver, mientras la Ciudad ejecuta proyectos de inversión de mayor envergadura, una actuación básica para garantizar condiciones dignas en un servicio público esencial lleva meses bloqueada sin que nadie dé la cara. Y lo más revelador, ningún grupo político, ningún responsable institucional, ha preguntado", denuncia públicamente la entidad.
El abandono, "también de los partidos de la oposición"
Desde que comenzó la paralización, prosigue la Protectora, no ha habido una sola solicitud de información, una sola comparecencia, un solo gesto de interés por parte de quienes tienen la obligación de supervisar. "El abandono no es solo administrativo, es político, también de los partidos de la oposición", sentencia.
Por todo ello, la Protectora exige respuestas inmediatas: quiere saber el estado real del expediente, qué ha ocurrido, por qué se ha paralizado y quién es responsable de la demora. Además, exige la reanudación urgente de las obras y un calendario concreto y vinculante.
“Cada día que pasa sin avances es un día más en el que los perros que sufren condiciones que no debería tolerar ningún responsable público que conozca la situación. Ya la conocen, ahora queremos ver si van a seguir sin actuar”, critica la asociación en un comunicado de prensa.
La Protectora advierte además que “no podemos acoger ningún perro hasta que las obras estén finalizadas, perjudicando al centro zoosanitario, que también está al límite de su capacidad”.






