La Protectora de Animales y Plantas de Ceuta puede ver una luz al final de túnel ante las precarias condiciones en las que es encuentra el refugio. Y es que, si todo marcha como lo esperado, la ansiada reconstrucción comenzará su curso en un mes aproximadamente, concretamente a finales de agosto.
Así lo confirmó la presidenta de la asociación, Sandra López, quien explicó que “esta reforma significa todo para nosotros, para los perros que viven en unas condiciones no propias de las que tendría que tener un refugio”.
El factor humano como salvación
Aseguró que los animales que están bajo su cuidado se encuentran bien por el factor humano, “por la atención que le damos las personas voluntarias, los trabajadores, por sus paseos de calidad, por su reducción de estrés y el trabajo que hacemos con ellos”.
El problema radica en el lugar donde habitan, con condiciones que no son las más adecuadas.
La reforma se traduce en paz
“Esta reforma significa tranquilidad, significa paz, significa saber que ellos están mejor”, ha recalcado la presidenta de la asociación.
López dejó claro que sin estos trabajos lo que quedaría sería frustración “porque si vemos que las condiciones no son las más adecuadas lo que produce es una gran impotencia al no poder llegar a todos los sitios”.
Cambio de arquitecto
Los meses recientes han transcurrido entre el cambio de arquitecto, pues quien se había hecho cargo dejó el proyecto, además de los llamamientos constantes para que la obra pueda ser una realidad más temprano que tarde.
Afortunadamente ahora cuentan con un nuevo arquitecto con el que están coordinando lo pertinente en conjunto con el constructor que ganó la licitación.
En estos momentos se están dedicando a lo que es el reajuste de la fase inicial “para poder ajustarnos al presupuesto que nos dio la Ciudad”.
Los cheniles de la entrada
La primera actuación que se llevará a cabo en el refugio está centrada en los cheniles que se ubican justo en la entrada de la Protectora. Mientras esto se lleva a cabo en la asociación se encargan de labores de socialización con los perros, intentos “hacer más patio” y buscando residencias fuera de la ciudad, en la península, además de adopciones.
Ante esta contingencia, han descartado los procesos de acogida de los animales a los que dan refugio, “porque no queremos que un perro esté de acogida durante seis meses o un año y después vuelvan a la Protectora porque sería como un segundo abandono”.
A pesar de que existía la esperanza, en meses pasados no fue imposible el inicio de ningún tipo de trabajo, ni siquiera de menor envergadura, “por cuestiones de reajuste del proyecto original que se sobrepasaba del precio del dinero que teníamos y hemos estado reajustado”, explicó López.
Sin embargo, si todo marcha según lo previsto, la Protectora de Animales y Plantas comenzará su transformación a partir de agosto.
Obstáculos a lo largo del camino
A finales de mayo de este año, desde la asociación señalaban que las obras de reforma de sus instalaciones seguían completamente paralizadas, a pesar de contar con los fondos necesarios para su ejecución.
La razón señalada era “una maraña de obstáculos administrativos” que impedían arrancar unas mejoras largamente esperadas.
Hay que recordar que este proyecto de reforma contempla actuaciones urgentes y de gran calado. “La reforma contemplada incluye la ampliación de espacios, la mejora del saneamiento, el acondicionamiento de los cheniles, la rehabilitación de los patios, y la mejora de la seguridad”, explicaron en ese momento desde la Protectora.
Cuando se pronunciaron a finales de mayo de este mismo año, señalaron que entendían la complejidad del proceso, pero recalcaban que el tiempo de espera se había agotado. “Hemos entendido la complejidad que conlleva esta remodelación, ya que implica coordinación entre distintos estamentos e instituciones, pero el tiempo para esperar ya ha pasado. Exigimos y reivindicamos que se desbloqueen de inmediato estas trabas burocráticas para poder iniciar las obras que la protectora necesita con urgencia”.







Espero que sea cierto porque no es normal que cuando llueva haya miedo por inundaciones, que los animales o se mueran de frío o de calor porque eso no tiene aislamiento alguno o que estén viviendo rodeados de bichos como ellos han compartido en muchas ocasiones.
En vez de dedicarse en despilfarrar dinero para menas que ayuden a los peludos de Ceuta que son de aquí no de marrieecos