Las obras que se desarrollan en la barriada de Hadú están obligando a varias hermandades de la ciudad a modificar sus recorridos habituales de cara a la Semana Santa. Es el caso del traslado del Medinaceli previsto para el 21 de marzo y la salida procesional de la Encrucijada el Jueves Santo, cuyos itinerarios han tenido que adaptarse a la situación del tráfico y a los cortes en distintas calles.
Los responsables de ambas hermandades han trabajado en las últimas semanas para diseñar rutas alternativas que permitan mantener los actos previstos sin comprometer la seguridad de los participantes ni la fluidez de las comitivas, especialmente teniendo en cuenta la gran cantidad de fieles y acompañantes que suelen congregarse en estos actos, sobre todo en el traslado del Señor de Ceuta.
Un traslado más largo para el Medinaceli
El traslado del Cristo de Medinaceli y Nuestra Señora de los Dolores hasta su casa de hermandad será este año más largo de lo habitual debido a la necesidad de evitar algunas calles afectadas por las obras. La salida está prevista, como es tradición, a las 18.30 horas, aunque la hora de llegada dependerá del desarrollo del recorrido alternativo.
El cortejo partirá desde la iglesia de San Ildefonso y se dirigirá inicialmente hacia el acuartelamiento siguiendo el itinerario tradicional. El recorrido continuará por la Cuesta del Príncipe y el Puente del Quemadero, para enlazar posteriormente con la avenida Capitán Claudio Vázquez hasta llegar al cuartel, donde se celebrará uno de los momentos más simbólicos del traslado: la liberación del preso.
Una vez finalizado este acto, el cortejo retomará el camino hacia la casa de hermandad, pero lo hará por un trayecto diferente al habitual debido al cierre de la calle Teniente Coronel Gautier.
La comitiva saldrá del acuartelamiento hacia la avenida de Lisboa y, desde el cruce con Bermudo Soriano, continuará por esta vía para seguir por las calles Mohamed Ahmed Abderrahman y Romero de Córdoba. Desde ahí descenderá por la avenida Ejército Español hasta conectar con la avenida Teniente General Muslera, para continuar por la zona del Sardinero y la avenida de España hasta llegar finalmente a la casa de hermandad.
Este recorrido evita calles más estrechas como Nicaragua, que podrían provocar embudos de personas debido al elevado número de participantes que acompañan cada año al Medinaceli y la Virgen de los Dolores en su traslado desde el Príncipe hasta su Casa de Hermandad en la avenida de España.
Cambios también en la procesión de la Encrucijada

Las obras en Hadú también afectará a la salida procesional de la Cofradía de la Encrucijada el Jueves Santo. En este caso, el principal cambio se produce en el inicio del recorrido, que deberá adaptarse a los cortes de tráfico en la zona.
Tradicionalmente la procesión salía directamente hacia la calle Teniente Coronel Gautier, junto a la Comandancia de la Guardia Civil, pero en esta ocasión el cortejo tendrá que dirigirse hacia la derecha al abandonar la parroquia de San José, tomando un itinerario alternativo por varias calles del entorno.
Entre las modificaciones introducidas figuran los pasos por Bermudo Soriano y por la plaza Nicaragua, incluidos en el itinerario aprobado para esta Semana Santa.
Recorrido tradicional en el centro
Una vez superado el tramo inicial condicionado por las obras, la procesión del Cristo de la Encrucijada y María Santísima de las Lágrimas continuará por su recorrido habitual por el centro de la ciudad.
El itinerario recorrerá O’Donnell, la zona de los Jardines de Argentina, el Puente del Cristo y la entrada de la Comandancia de la Guardia Civil. A la salida del Cristo —que será velado allí el Miércoles Santo— se celebrará este año el tradicional Pregón Chico. Desde ese punto, la procesión continuará hacia la plaza de África y la Gran Vía para seguir por Jáudenes y el entorno de la Catedral, aunque sin acceder al interior del templo, cerrado por obras desde hace ya dos o tres años.
En la vuelta, el cortejo no atravesará los jardines, sino que rodeará el exterior de la zona para hacerlo más liviano el regreso al templo al ir apoyado sobre ruedas, especialmente teniendo en cuenta que a esas horas la circulación es menor y permite un tránsito más fluido de la procesión.
Adaptación obligada ante las obras
Estos cambios reflejan el impacto que las obras en Hadú están teniendo en la organización de los actos de la Semana Santa ceutí. Las hermandades han tenido que adaptar sus itinerarios para garantizar la seguridad de los participantes y evitar puntos conflictivos en el recorrido.
Pese a estas modificaciones, las cofradías confían en que tanto el traslado del Medinaceli como la procesión de la Encrucijada se desarrollen con normalidad, manteniendo el espíritu y la devoción que cada año acompañan a estos actos tan arraigados en la ciudad.






