Se acerca la Semana Santa. Es tiempo de cuaresma, de cultos y de vía crucis. También de devoción y respeto. Esta noche, la Guardia Civil lo ha mostrado al Cristo de la Encrucijada en Ceuta.
Lo ha hecho de la manera más emotiva, demostrando ese apego, esa entrega, ese amor que la Benemérita siente por el Cristo de la Encrucijada, extensible también a María Santísima de las Lágrimas.
Durante el vía crucis desarrollado esta noche, el Cristo se ha detenido a las puertas de la Comandancia, en la entrada del cuartel de la Guardia Civil de Hadú, en el acceso a esa casa que forma el hogar de los hombres y mujeres que integran este Cuerpo tan apreciado en Ceuta.
El Cristo, a hombros de agentes de la Guardia Civil
Allí, ha sido portado por integrantes de la Benemérita, entre ellos el propio coronel del Cuerpo, José María Jiménez. Allí se le rezado y honrado.
En los corazones de quienes portaban al Cristo la emoción anidaba como nunca. Y en los de quienes veían esta imagen crecía el gozo de saber que las tradiciones y el respeto no se pierden, no lo harán jamás, porque hay quienes se esmeran en que esto siga siendo así.
Mientras el agente del Instituto Amado de servicio de puerta se formaba ante el Cristo en señal de respeto, se rezaba haciendo esa parada tan esperada y deseada ante la casa de la Guardia Civil, la de siempre, la que impregna el corazón del barrio de Hadú, la que mantiene una estrecha vinculación con la Encrucijada, cofradía que guarda entre sus tesoros el tricornio de gala.
Agentes de la UIR
Durante el vía crucis, el Cristo ha sido también portado por agentes de la UIR, antes de entrar en señal de respeto a la iglesia de Santa Teresa para continuar hasta llegar a su casa, la de siempre, la de la iglesia de San José.
Esta noche se han celebrado varios actos de las distintas cofradías a falta de solo unos días para que dé comienzo la Semana Santa 2026.






