Hay escenas que, por repetidas en el tiempo, siguen impactando. Son duras. Provocan una reflexión sobre la vida de unos y la de otros; la tranquilidad y el riesgo. Personas cuya preocupación es mantener la vida y, para ello, tienen que ponerla en peligro. Es lo que ha hecho un inmigrante rescatado en el Estrecho, uno de tantos que huye de Marruecos para cruzar a Ceuta o intenta dirigirse a cualquier punto.
Nadan sin saber rumbo, buscan que alguna embarcación los vea, en otros casos son abandonados en plena travesía por motos de agua u otro tipo de embarcaciones que se había prestado a ayudarles previo pago de un dinero.
Esta es la historia de un velero que se dirigía a Baleares y que terminó protagonizando un rescate al límite en el Estrecho.
Un flotador como salvavidas
Los ocupantes de esa embarcación vieron al hombre solo en el mar, sin nadie alrededor. Con ayuda de prismáticos pudieron verificar que a duras penas se mantenía a flote y solicitaba ayuda.
Cruzaba a nado con un flotador como único salvavidas, un traje de neopreno y aletas. Así salen muchísimos jóvenes magrebíes. Usan flotadores que venden en los zocos carentes de estabilidad, con ellos piensan que pueden mantenerse a salvo.
El vídeo que recoge el momento del auxilio se ha difundido en redes sociales, se le localizó a unos 20 kilómetros de la costa de Málaga.
Atención en el velero
Los ocupantes de la embarcación lo vieron solo en el mar, de no haber detenido su marcha el joven estaría muerto.
Los auxiliadores lo subieron al velero, le atendieron dándole alimento, agua y ropa. Lo más básico, pero también lo que necesitaba, al presentar síntomas de deshidratación.
La operativa de rescate ha sido recogida en vídeo por la Real Asamblea de Capitanes de Yate, que lo ha difundido a través de su cuenta oficial.
Es un ejemplo del extremo al que llegan estos inmigrantes que buscan dejar atrás su país para aspirar a una oportunidad.







Hace mucho que no se me an caído las lágrimas.
Un fuerte abrazo para esos héroes que le an salvado la vida
Los que van en el barco son grandes personas. Han salvado una vida. No hay más que ver el cansancio del nadador. Impresionante. Sois muy grandes y dios os pagará con algo grande. Gracias a dios sigue habiendo gente así.
Puede decir que se le apareció la Virgen.