En un esfuerzo por combatir la desigualdad en el acceso a los recursos naturales, Marruecos ha puesto en marcha un ambicioso Plan Nacional del Agua. Así lo ha informado la Agencia de Noticias EFE.
De acuerdo con el reporte, el eje central de esta estrategia es la denominada Autopista del Agua, una infraestructura clave diseñada para garantizar la solidaridad territorial y la seguridad hídrica.
Este proyecto ha recibido recientemente un espaldarazo internacional decisivo con el anuncio de un apoyo financiero de 348 millones de euros por parte de la Unión Europea.
El desafío de la equidad territorial en Marruecos
Según ha explicado la Agencia EFE, el ministro de Equipamiento y Agua, Nizar Baraka, indicó que el principal reto del país es corregir una distribución geográfica profundamente desigual.
Durante una conferencia en la Agencia Marroquí de Prensa (MAP), Baraka destacó que actualmente el 54% de los aportes hídricos se concentran en apenas el 7% del territorio.
Para revertir esta situación, la ‘Autopista del Agua’ utiliza infraestructuras de interconexión que desvían los excedentes de las cuencas fluviales hacia las zonas con mayor escasez.
Esta estrategia ya ha demostrado su eficacia en una primera fase, logrando asegurar el abastecimiento de 11 millones de ciudadanos en el eje estratégico que une Rabat y Casablanca.
Apoyo financiero internacional y ejes estratégicos
El despliegue de estas obras cuenta ahora con un programa europeo valorado en 348 millones de euros (unos 3.700 millones de dirhams). Este fondo combina subvenciones de la UE y créditos otorgados por agencias de desarrollo de Francia, Alemania e Italia, destinados a cofinanciar la Política Nacional del Agua.
La hoja de ruta marroquí no solo busca la equidad, sino que se asienta sobre cinco pilares fundamentales:
- Soberanía hídrica como base de la seguridad nacional.
- Refuerzo de la resiliencia climática.
- Sostenibilidad a largo plazo.
- Equidad territorial.
- Diplomacia internacional.
Soberanía nacional y retos ante el cambio climático
Expertos internacionales, como Mohammed Benahmed, han subrayado en declaraciones recogidas por EFE que el control del agua es vital para la estabilidad social y el futuro del país.
Benahmed también ha advertido sobre la necesidad de revisar el modelo agrícola actual, enfocado en la exportación, al que califica de "ineficaz" por el alto consumo de las reservas hídricas nacionales.
Por su parte, desde la FAO, el experto Mohamed Amrani alertó que Marruecos se encuentra "muy por debajo de la media mundial" en disponibilidad de agua por habitante. Esto se debe a la presión demográfica y a la crisis climática, lo que hace urgente garantizar un acceso continuo y asequible al recurso para toda la población.
Como parte de este despliegue de infraestructuras, el país ya cuenta con 156 grandes presas operativas y mantiene otras 14 en fase de construcción, consolidando una red de almacenamiento vital para el futuro del reino africano.






