Llevaba la droga escondida en los huecos de las puertas del coche que conducía y en el depósito de combustible. Así fue sorprendido por la Guardia Civil en el puerto de Ceuta el pasado 23 de junio. Con nada menos que 49 kilos de hachís.
Ahora, ni un mes después de aquella detención, el Juzgado de lo Penal número 2 le ha condenado a 3 años y 8 meses de cárcel por un delito contra la salud pública.
Desde que los agentes del Instituto Armado le colocaron los grilletes, ocupaba una celda en Mendizábal.
Ahora es el destino que le espera durante el tiempo impuesto por el magistrado titular de este juzgado.
La condena es firme, contra la misma no cabe recurso toda vez que se produjo un acuerdo por conformidad entre la Fiscalía y la Defensa, que pasó por el reconocimiento de la comisión delictiva.
Marroquí con permiso de residencia y trabajo
Al llamado A.E.H., marroquí con permiso de trabajo y residencia en España, le sorprendieron cuando embarcaba la tarde de ese 23 de junio, en una jornada en la que fueron interceptados otros coches más, así como personas con hachís adosado al cuerpo o en su interior.
Su vehículo, modelo Saangyong Rexton, se había adaptado para ocultar estupefacientes, en concreto 49 kilos de hachís.
Como consecuencia de ese registro fueron hallados en el interior de los huecos de las puertas y el depósito de combustible un total de 392 bloques de esta droga que, al peso, alcanzaron los 49 kilos.

Reconocimiento del delito
No tenía excusa. La Guardia Civil le detuvo con la droga, en pleno pase, sin posibilidad de negar que hubiera estado participando en un traslado de narcóticos entre Ceuta y Algeciras.
Conducido a la sede judicial, no le quedó más que reconocer la comisión del delito y regresar a la cárcel que durante estas semanas le ha servido como espacio privativo de libertad de manera temporal.
Él es uno más de los utilizados para la comisión de delitos enmarcados en el tráfico de drogas. Son las piezas indispensables para que ese negocio funcione, para que la cadena se mantenga activa.
Semana activa para traficar con hachís
Esa semana en la que se detuvo a este varón, fueron arrestadas más personas a las que la Guardia Civil sorprendió cuando pretendían el embarque con hachís escondido.
Hubo servicios curiosos, como el de un varón detenido con droga escondida en la lavadora, o los cuantiosos arrestados llevando bellotas de hachís adosadas al cuerpo o incluso en el interior de sus organismos.
Fue una semana muy activa en ese tráfico de drogas constante, por goteo, que buscan sacar la mercancía al otro lado del Estrecho, otorgando beneficios a quienes están detrás de estas prácticas, de su control y dominio.
Balance de intervenciones
En lo que va de año la Guardia Civil ha detenido a unas 100 personas por tráfico de drogas y se ha incautado de casi 3 toneladas de hachís solo en el puerto. Algunos, como es este caso, ya están condenados.
El repunte en las intervenciones ha sido claro en los últimos meses, sobre todo en un puerto que se convierte en la puerta necesaria para cruzar el Estrecho al objeto de abastecer el mercado con el hachís procedente de las plantaciones de Marruecos.
El mercadeo de la droga mueve muchísimo dinero. Esas casi 3 toneladas de droga intervenidas en seis meses suponen un golpe al narco que roza los seis millones de euros.
Los eslabones de la cadena del narcotráfico, los cooperadores necesarios para que la narcótica sustancia llegue a su destino final, son engatusados con cobros rápidos. Terminan con sus huesos en la cárcel.







Una vez cumplida la condena. Pérdida de residencia, permiso de trabajo y mandarlo con Mohamed VI
Todo extranjero que cometa delito deportación