Quiso embarcar con su cuerpo forrado de hachís. Cintura y piernas rodeadas de un cinturón de droga valorado en casi 19.000 euros. La Guardia Civil lo detuvo en Ceuta en la mañana del pasado 14 de mayo, ahora la titular del Juzgado de lo Penal número 1 lo ha condenado.
Esta es la historia de S.S., un marroquí residente en España quien buscó en el tráfico de drogas a pequeña escala una manera de ganar dinero fácil y rápido.
A la Guardia Civil le resultó sospechoso, así que primero revisaron al detalle su maleta para, después, verificar que el hachís lo llevaba adosado a su cintura y a sus piernas.
En total 249 cápsulas que, al peso, alcanzaron los dos kilos y 700 gramos, con una valoración económica de 18.333 euros.
Una condena, semanas después
A este varón se le ha condenado por un delito contra la salud pública a 1 año y 9 meses de prisión, pena que queda suspendida por un periodo de dos años.
Aunque en un pesaje inicial la droga superaba los 2,5 kilos, finalmente, tras el examen hecho por Sanidad, se cifró ese peso en dos kilos y 241 gramos.
El ahora condenado ya reconoció los hechos en Instrucción, por lo que se le ha aplicado una atenuante. Estaba entre rejas desde el día de los hechos, pero ahora quedará en libertad.
El flujo constante de este tráfico
La Guardia Civil ha alertado del repunte este 2025 del tráfico a pequeña escala utilizando a hombres, mujeres y menores como cabezas de turco. Se prestan a adosarse bloques de hachís para pasarlo a la Península a cambio de dinero.
Esta práctica fue muy habitual años atrás mediante las rutas de los culeros. Cesaron y, ahora, el flujo constante de este tráfico lo protagonizan las conocidas como mulas.
En este caso, el acusado aceptó la pena impuesta después de aplicarse la figura jurídica de la conformidad por lo que no fue necesaria la celebración de vista oral.






