La borrasca Leonardo continúa golpeando las infraestructuras de Ceuta. Han sido los vecinos de Juan XXIII quienes al asomarse a la ventana se han encontrado con este lamentable escenario.
Algunos trozos de tela asfáltica se han desprendido de los tejados de las viviendas y, literalmente, han salido volando. Estas telas tienen como objetivo aislar e impermeabilizar todo tipo de superficies, y se utilizan sobre todo en los tejados.
El viento ha logrado arrancar estas grandes lonas que han acabado en mitad de la carretera. Algunas de ellas se aferraban al borde de los tejados, dejándose ver incluso desde las propias ventanas de los vecinos.
La N-352 también ha sido cortada por riesgo a que más lonas cayeran sobre los vehículos mientras circulaban, además de facilitar así la intervención de los Bomberos en la zona.
Intervención de Bomberos y Servilimpce
Los integrantes del SEIS han tenido que intervenir en la barriada para retirar los trozos de tela asfáltica que colgaban, desprendidos, de los tejados de las viviendas.
Varios operarios de Servilimpce también se movilizaron hasta el lugar para retirar las lonas que acabaron en el asfalto.
Estas incidencias se suman a las más de 88 intervenciones que el Servicio de Bomberos ha realizado durante estos últimos días en la ciudad.
Los vecinos temen que la situación empeore
"Vivimos con miedo constante a que nuestras casas se nos caigan encima", son las declaraciones que hacía uno de los vecinos a este periódico este miércoles.
Fue durante la alerta naranja provocada por la borrasca Leonardo cuando los vecinos de Juan XXIII alzaron la voz sobre el mal estado de las viviendas, que se están deteriorando gravemente. Explicaban quienes residen en esta barriada que las viviendas sufren desperfectos y se caen a trozos, lo que supone un peligro constante para quienes viven allí.
Los afectados solicitan una solución urgente, ya que esta situación “es insostenible y pone en riesgo nuestra seguridad y bienestar”.
Una intervención que los vecinos reclaman desde hace años
No es la primera vez que los que residen en Juan XXIII denuncian el riesgo que supone que las viviendas estén en este estado.
Gabriel Cano, presidente vecinal de la barriada, ya exponía a principios de enero su intranquilidad por el aviso de un nuevo retraso en el acometimiento de las obras que afectan a la reforma de las fachadas que componen Juan XXIII.
Lo cierto es que todos los residentes compartían el mismo deseo: comenzar un 2026 con el inicio de la reforma de la parte externa de sus viviendas, pero según les han informado desde el Ayuntamiento, esta ejecución se ha visto obligada a retrasarse por “problemas” derivados de los permisos necesarios para el acometimiento de la obra en la zona.
A pesar de los escritos enviados al ayuntamiento y los avisos transmitidos a la Ciudad, no se han atendido las peticiones cursadas por los residentes de la barriada, que siguen insistiendo en sus reclamaciones.







No hay que preocuparse por esto.........tenemos un campo de futbol nuevecito.
Que gilipolles