El temporal que azota el norte de Marruecos ha causado la muerte de tres personas en la localidad de Beni Arous, en la provincia de Larache. Las víctimas son dos mujeres y una niña, fallecidas tras el derrumbe de su vivienda, provocado por un deslizamiento de tierra debido a las fuertes lluvias.
Según fuentes locales y medios marroquíes, el suceso tuvo lugar en la aldea remota de Buyariya, cuyos accesos permanecen cortados por el temporal. Los supervivientes, el marido y la madre de una de las víctimas, fueron rescatados con heridas, una de ellas de gravedad, por los vecinos y equipos de emergencia.
Los cuerpos de las fallecidas fueron arrastrados por corrientes de agua y localizados posteriormente en una zanja que desemboca en un cauce cercano.
Este incidente se suma a otros deslizamientos de tierra registrados en localidades montañosas como Moulay Abdessalam, al sur de Tetuán, afectando viviendas y poniendo en riesgo a los habitantes.
Evacuaciones masivas por riesgo de inundaciones
Ante la persistencia del temporal, las autoridades marroquíes han evacuado 108.423 personas de zonas inundables en los últimos días. La mayor parte de los desalojos se concentró en Larache, con 81.709 evacuados, y especialmente en Alcazarquivir, donde el 85% de la población abandonó sus hogares por precaución o por propia iniciativa.
Otras localidades afectadas incluyen Sidi Kacem, con 9.728 personas desalojadas; Sidi Slimane, con 2.853; y Kenitra, con 4.133 habitantes evacuados. Las medidas adoptadas han sido preventivas, con el objetivo de proteger vidas y bienes ante la crecida de ríos y embalses como el Oued El Makhazine.
El portavoz del Ministerio del Interior, Rachid Jalfi, destacó que se implementó un plan de evacuación por fases, priorizando a los residentes según el grado de riesgo y facilitando transporte para los afectados. Además, las autoridades coordinaron esfuerzos con diversas instituciones y organismos para hacer frente a esta situación excepcional.
Alcazarquivir y Larache, las zonas más críticas
Las provincias de Larache y las localidades cercanas al río Loukkos siguen siendo las más vulnerables. En Alcazarquivir, una ciudad de unos 120.000 habitantes, el Ejército permanece desplegado desde el jueves pasado para asistir a los evacuados y reforzar las tareas de protección ante posibles nuevas inundaciones.
El temporal continúa generando alertas por lluvias intensas y crecidas de cauces, y las autoridades instan a la población a evitar desplazamientos por zonas inundables y seguir las recomendaciones oficiales hasta que las condiciones mejoren.






