Más de 50.000 personas fueron evacuadas por las autoridades marroquíes ante las inundaciones causadas por las intensas lluvias que azotan el norte del país y que mantienen a las autoridades en alerta ante el riesgo de nuevos temporales de agua y viento, incluso con nevadas en cotas altas.
Se estudia evacuar a todos los vecinos de Alcazarquivir
La gran mayoría de las operaciones de evacuación se realizaron en Alcazarquivir, en la provincia de Larache (norte), una localidad de más de 120.000 habitantes, donde el Ejército se mantiene desplegado desde el jueves pasado para apoyar a los afectados ante las inundaciones por la crecida del río Loukkos y del embalse de Oued El Makhazine, que ha superado su capacidad de llenado.
Las autoridades locales de Larache procedieron en las últimas horas a reubicar a los evacuados en centros de acogida de Alcazarquivir a zonas más seguras.
Fuentes locales consultadas por EFE explicaron que debido a la gravedad de la situación es posible que las autoridades decidan evacuar a todos los residentes de la ciudad.
Colegios cerrados
Las autoridades han limitado el acceso de la población para evitar que se vean afectadas las tareas de rescate y han suspendido de forma excepcional las clases en los colegios hasta el próximo día 7. Esta medida también se aplicará mañana, debido al temporal, en Kenitra y su periferia, al norte de Rabat.
Sin barcos a Tánger desde Tarifa y Algeciras
El temporal ha afectado también a las comunicaciones marítimas entre Tarifa (sur de España) y Tánger (norte de Marruecos), así como a las de Algeciras y Tánger, que han sido suspendidas por el mal tiempo en el estrecho de Gibraltar.
Siete años de sequía
Tras siete años de intensa sequía, que llegaron a comprometer la agricultura y el agua potable en varias zonas de Marruecos, la temporada de lluvias que vive el país en estas últimas semanas aumentó hasta un 60,8 por ciento la tasa de llenado de los embalses.

El ministro marroquí de Agricultura, Ahmed el Bouari, aseguró en una respuesta escrita a preguntas de los parlamentarios que los embalses destinados a la agricultura almacenan 8.220 millones de metros cúbicos actualmente, con un nivel de llenado del 58 por ciento, frente al 25 por ciento del año pasado.
El titular de Equipamiento y Agua, Nizar Baraka, anunció oficialmente el pasado 12 de enero que Marruecos había superado siete años consecutivos de sequía.
La falta de agua redujo en un 38 opr ciento la cabaña ganadera nacional y el pasado junio, por primera vez, se suspendió el tradicional sacrificio del cordero durante la festividad del Aid al Adha.
El agua impulsará las cosechas durante la próxima temporada y, según las últimas previsiones del banco central marroquí BAM, el crecimiento del PIB nacional se situará en 4,5 por ciento en 2026 gracias en parte a la recuperación de la actividad de la agricultura, principal motor económico del país, con la proyección de una producción de cereal de 5 millones de toneladas.






