Las autoridades de Marruecos han desalojado a 108.423 personas en los últimos días debido al riesgo de inundaciones y crecidas de ríos provocadas por las intensas lluvias que afectan al norte del país. Se espera que las precipitaciones continúen este miércoles, lo que mantiene la alerta máxima en varias provincias.
Según el portavoz del Ministerio del Interior, Rachid Jalfi, la mayor parte de las evacuaciones se concentró en la provincia de Larache, donde 81.709 personas tuvieron que abandonar sus hogares.
La localidad de Alcazarquivir ha sido la más afectada: aproximadamente el 85% de sus 120.000 habitantes fueron desalojados o se marcharon por su propia iniciativa ante el riesgo de inundaciones.
El Ejército despliega apoyo en Alcazarquivir
El Ejército marroquí permanece desplegado en Alcazarquivir desde el jueves pasado, brindando asistencia a los damnificados y apoyando las labores de evacuación.
La situación sigue siendo crítica debido a la crecida del río Loukkos y del embalse de Oued El Makhazine, que ha superado su capacidad de llenado, aumentando el riesgo de inundaciones en la región.
Evacuaciones en otras provincias
Además de Larache, se han registrado desalojos en otras localidades del norte de Marruecos:
- Sidi Kacem: 9.728 personas evacuadas, a 130 kilómetros al noreste de Rabat.
- Sidi Slimane: 2.853 habitantes desalojados, a 100 kilómetros al noreste de Rabat.
- Kenitra: 4.133 personas evacuadas, a unos 50 kilómetros al norte de la capital.
El portavoz Rachid Jalfi señaló que estas medidas fueron preventivas, destinadas a proteger vidas y bienes antes de que los riesgos se agravaran.
Plan de evacuación y coordinación institucional
Las autoridades implementaron un plan de evacuación por fases, priorizando a los residentes según el grado de riesgo y la magnitud de los daños previstos. Se proporcionó transporte a las personas afectadas, y se coordinaron esfuerzos entre diversos sectores y organismos para enfrentar la situación.
Jalfi destacó que se trata de una movilización integral y proactiva ante una situación excepcional, subrayando la importancia de actuar con antelación para reducir el impacto de las inundaciones.
Riesgo persistente ante nuevas lluvias
El riesgo de nuevas crecidas sigue latente, especialmente en Alcazarquivir y otras zonas cercanas a los ríos y embalses. Las autoridades mantienen la alerta meteorológica y recomiendan a la población seguir las indicaciones oficiales y evitar áreas inundables hasta que mejore la situación.






