No pasa una sola ocasión sin que Santiago Abascal, líder del partido VOX, aproveche su tribuna para lanzar diatribas contra Marruecos y el islam. Esta vez, reincide en su estrategia habitual: simplificar la complejidad de los hechos y sembrar el miedo como moneda de cambio electoral. Así, no duda en afirmar que la libertad, la seguridad y la vida de los europeos están gravemente amenazadas por Marruecos", o que "no podemos tolerar que el “islamismo” avance en nuestro suelo". Frases que antes serían consideradas abiertamente xenófobas, hoy parecen normalizadas tras su repetición sistemática.
Lo preocupante no es solo el contenido, sino la frialdad con la que se instrumentaliza el miedo y se agita el fantasma del “otro” para arañar un puñado de votos. Abascal —quien paradójicamente porta un apellido árabe— parece ignorar que “Abascal” proviene de “Khal Abbas”, es decir, “tío Abas”, siendo Abbas un nombre de fuerte arraigo árabe.
Y resulta aún más irónico que este “tío Abas” no haya aparecido durante el reciente apagón eléctrico que afectó buena parte de la península ibérica, precisamente cuando Marruecos, ese país al que tanto denuesta, contribuía a mantener el flujo de energía hacia el norte. Quizás este episodio le resulte incómodo porque evoca otra “iluminación” que ocurrió siglos atrás, cuando los musulmanes trajeron ciencia, arte y pensamiento a una Europa sumida en la oscuridad medieval. Una historia que Abascal intenta borrar del imaginario colectivo con discursos simplistas, infantiles y profundamente peligrosos.
Pero por más que lo intente, esa luz no se extingue. Porque el pasado no se borra con consignas populistas, y porque hay verdades históricos, verdades de buena vecindad e intereses compartidos entre ambos pueblos que trascienden cualquier cálculo electoral, por mucho que se revistan de gravedad, esas consignas no son más que proclamas odiosas, huecas y profundamente lamentables.







Este señor, con apellido de origen árabe, Todo su discurso se sintetiza en el insulto, nunca habla de nada sustancial, pero detrás de ello hay una estrategia de cargarse las instituciones, las relaciones internacionales, con un fin de una internacional reaccionaria, donde solo impera el neoliberalismo, desmontar el estado de bienestar, y el miedo a la población al otro. Si el apagón del otro día nos ha demostrado es que la gente busca el calor humano, la solidaridad la ayuda al más débil. Por eso está en contra de la prensa libre y todo lo que significa la educación a la ciudadanía.. hay que estar atentos, porque toda esta locura irradia en otras instituciones.
Marruecos es nuestro enemigo.
Se lo digo a los promarroquies.
¡¡¡Más quisiera parecerse a cualquier "tío Abas" en valores y principios.
No pongo en duda que desde su aparición con barba, con aires sufíes, parece un marroquí más ( del norte).😅
Claro que sí, y Marruecos y Mohamed VI son amigos de Ceuta.
Aunque solo de aquellos que reclama con sus súbditos, el resto ya se sabe 😉, ocupante de los territorios del caudillo de los creyentes, pero que más da. ¿? Silencio.
No vamos a criticarlo 🤷🏻, vaya a ser que cuando quiera cruzar me pongan problemas en el paraiso de la democracia.
el peor tio d la penisola iberica.arañar votos.seguramente vas a perder votos.es un enfermo de mente