La intervención desarrollada en la Almadraba, en Ceuta, a cargo de agentes de la Unidad de Intervención Rápida (UIR) de la Policía Local, que se saldó con la detención del presunto autor de una brutal agresión y en la que se pudo salvar la vida a la víctima, contó con la heroica actuación de dos cabos de Regulares.
Tras la primera información ofrecida por los efectivos de la Policía Local, quedaba por conocer una parte de la historia importante, la que han protagonizado estos dos miembros de Regulares que ahora se relata porque es justo dar a conocer toda la historia al completo.
El afectado por esta riña que se registró el pasado 13 de mayo en la playa de la Almadraba presentaba una hemorragia importante en la zona del brazo derecho.
Pues bien, fue decisiva la intervención de dos militares del Grupo de Regulares de Ceuta nº 54 que afortunadamente pasaban por el lugar en ese preciso instante y cuya actuación fue clave.
Según lo relatado a El Faro por ciudadanos, mientras los militares practicaban deporte por la zona, escucharon gritos de auxilio provenientes de la playa.
Unos jóvenes gritaban pidiendo auxilio desde la playa por lo que los cabos de Regulares acudieron rápido hasta el lugar.
Alerta por una herida de sangrado abundante
Al acudir al escenario del suceso, se encontraron con un joven que presentaba una herida con sangrado abundante.
Uno de los amigos de la víctima se había quitado su camiseta para cubrirle la zona de la herida. Los militares verificaron cómo era esa lesión e identificaron que la hemorragia, por su forma de expulsar la sangre, provenía muy probablemente de la arteria braquial.
Al constatar la gravedad de la herida, procedieron a llamar a una ambulancia. Primero, quitaron la camiseta que le habían colocado al herido para ver qué tipo de lesión tenía, dándose cuenta que por la forma de expulsar sangre había dañado una arteria.
Mientras uno de los miembros de Regulares presionaba, un policía de la UIR limpiaba alrededor con unas gasas limpias, y el otro integrante de Regulares procedía a hacerle un torniquete improvisado.

Un torniquete con calcetines
Y es que ante una situación de emergencia y sin contar con los recursos técnicos necesarios para una actuación de esta naturaleza, fue necesario actuar con rapidez con lo que tenían a la mano.
Así, hicieron el torniquete con los calcetines del joven herido, y no fue uno, sino dos, ya que con el primero no cortaban la hemorragia. Tuvieron que echar mano de la imaginación y de la preparación que han adquirido en el desempeño de su carrera militar.
Tras la aplicación de este segundo refuerzo se logró controlar la hemorragia y se procedió a realizar un vendaje mientras se mantenía la compresión.
Uno de los agentes de la UIR pudo hacer el vendaje mientras el Regular hacía compresión y el otro cabo hablaba con el joven mareado.
Un merecido agradecimiento a los Regulares
Los cabos de Regulares también proporcionaron apoyo psicológico al joven, que se encontraba mareado por la pérdida de sangre, y a sus amigos, explicándoles que la prioridad en ese momento era la salud de la víctima.
A los 10 minutos otro policía pasó con el agresor detenido por delante de todo este escenario crítico, tranquilizando al joven y los amigos para explicar que ahora la prioridad era la salud.
Una vez superado el episodio, los amigos, el joven y la policía agradecieron la actuación de los militares del Grupo de Regulares de Ceuta nº 54.
La rápida actuación de los dos cabos de Regulares fue determinante. Sus conocimientos y determinación fueron fundamentales para evitar un desenlace fatal hasta la llegada de la ambulancia.







Las COSTUMBRES de unos Regulares leales y al servicio del ciudadano.
Bravo por ellos también! Siempre podemos contar con nuestros soldados, tan preparados como mal pagados