Cinco de las principales organizaciones sindicales del ámbito sanitario —SATSE, FSS-CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde— han advertido que no respaldarán el nuevo Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, incluido el de Ceuta, si no incluye dos aspectos que consideran irrenunciables: una nueva clasificación profesional con adecuación retributiva y el acceso voluntario a la jubilación anticipada y parcial sin disminución salarial.
Así lo han manifestado en una rueda de prensa conjunta, tras haber trasladado recientemente a la ministra de Sanidad, Mónica García, su descontento por la evolución de la negociación. A pesar de haber mantenido una postura “reivindicativa y exigente, pero leal”, consideran que el Ministerio no ha actuado con la misma transparencia, divulgando en redes sociales y medios temas aún no cerrados, lo que, según los sindicatos, ha distorsionado la negociación.
Críticas a la falta de claridad del Ministerio
Los sindicatos han denunciado que el proceso de diálogo se ha desarrollado con múltiples altibajos, interrupciones y falta de implicación de otros ministerios competentes. También acusan a Sanidad de haber generado expectativas públicas sobre asuntos no abordados formalmente, como la jornada laboral o las guardias.
Consideran que se ha producido una falta de información sobre qué puntos estaban aceptados realmente por el Ministerio y cuáles no, y critican que la última propuesta de anteproyecto, enviada por Sanidad el pasado viernes, suponga un retroceso. Por ejemplo, lamentan que ya no se contemple el uso del nombramiento de sustitución para facilitar la jubilación parcial, algo que anteriormente parecía pactado.
Clasificación profesional y jubilación: líneas rojas
Uno de los aspectos que consideran “obstáculo insalvable” es que la nueva clasificación profesional no venga acompañada de la adecuación retributiva correspondiente. También reclaman que se garantice el acceso a la jubilación voluntaria y parcial sin penalización económica, algo que consideran esencial.
Además, exigen la generalización de la jornada de 35 horas semanales, el reconocimiento del tiempo de solape de jornada para garantizar la continuidad asistencial, y la mejora en la organización del trabajo y los turnos para combatir la sobrecarga y facilitar la conciliación.
Según defienden, “un sistema sanitario público de calidad no puede sostenerse sobre el agotamiento crónico de sus profesionales”, y por ello ven necesario un marco laboral que proteja su salud mental y física, garantizando atención segura y de calidad.

Los sindicatos advierten con movilizaciones
Si no hay avances, las organizaciones han acordado impulsar movilizaciones conjuntas en los próximos meses. Consideran que la presión sindical irá en aumento, y no descartan convocar una huelga en sanidad si no se logran avances reales en los puntos clave.
Dejan claro que no permitirán un “cierre en falso” del Estatuto Marco, y exigen que el Ministerio aborde de forma específica y urgente las disposiciones retributivas y las relativas a las jubilaciones anticipadas.
Algunos avances, aunque insuficientes
A pesar del tono crítico, las organizaciones reconocen que la negociación ha permitido incluir mejoras relevantes en el borrador. Entre ellas, destacan que los procesos de selección de personal fijo se realizarán al menos cada dos años, con un plazo máximo de resolución de un año. También se implementará el Concurso de Traslados Abierto y Permanente con periodicidad anual para mejorar la movilidad voluntaria del personal.
En materia de jornada, se recoge el derecho a conocer con antelación la planificación anual y a que los mayores de 55 años puedan quedar exentos de turnos nocturnos sin pérdida retributiva. Además, se ampliarán los niveles de carrera profesional de 4 a 5, con convocatorias anuales y retribuciones proporcionales.
Otras mejoras destacadas son la desconexión digital, el fomento de la formación continua en horario laboral y la protección salarial en casos de incapacidad temporal, enfermedad profesional o riesgo por embarazo. En promoción interna, se consolidarán trienios y se garantiza el cobro de la carrera profesional.
Finalmente, los sindicatos valoran positivamente que se avance hacia la profesionalización de la gestión, permitiendo el acceso a puestos de responsabilidad a cualquier profesional con la cualificación adecuada, sin que se limite a categorías específicas.






