El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) muestra su respaldo al artículo publicado en medios locales en el que se analiza críticamente la actitud de Concha Díaz Arcas, directora de Enfermería de Atención Especializada del Ingesa en Ceuta, tras lo sucedido en un acto público este pasado jueves, 19 de marzo.
Para el sindicato, lo ocurrido "no es una anécdota ni un malentendido puntual, sino un reflejo preocupante de cómo se intenta incomodar y señalar a quienes simplemente están haciendo su trabajo: informar".
El colectivo considera "muy grave que este tipo de comportamientos se produzcan desde posiciones de responsabilidad dentro del sistema sanitario, donde lo exigible no es el aplauso ni el control del relato, sino el respeto y el ejemplo institucional".
"Señalar a un periodista, cuestionar públicamente su labor o exponerlo en el ejercicio de su profesión no es crítica: es presión. Y normalizarlo es un error", han expresado en un comunicado.
Defensa del periodismo
El sindicato quiere trasladar además su apoyo expreso a la periodista que ha informado sobre estos hechos, recordando que "ejercer el periodismo con rigor implica, precisamente, defender a la ciudadanía a través de la verdad".
"Nadie debería ser objeto de descrédito por cumplir con su responsabilidad profesional, del mismo modo que los médicos no deberían ser cuestionados por denunciar lo que afecta a sus pacientes. Cuando se ataca a un periodista por informar, no se está corrigiendo una información, se está intentando que la próxima vez no se cuente".
"El silencio no es una opción"
"Pero el silencio no es una opción. Y conviene dejarlo claro: esta labor de informar no se queda entre cuatro paredes, ni debe hacerlo. Si alguien pensaba que lo ocurrido iba a quedar ahí, se equivoca. Este tipo de actitudes no se pueden tolerar ni, mucho menos, silenciar. Porque cuando se intenta apagar una voz, lo que se consigue es que haya más voces dispuestas a contar lo que pasa".
El sindicato advierte de que este tipo de actitudes "no son un hecho aislado": "En los últimos meses, el colectivo médico también ha sido objeto de descalificaciones, etiquetas interesadas y ataques al mensajero, en lugar de dar respuesta a los problemas reales que afectan a la sanidad en Ceuta. Es siempre el mismo patrón: cuando la verdad incomoda, se intenta desacreditar a quien la cuenta".
Para el SMC, hay una línea muy clara que no se debe cruzar: "La crítica es legítima. La discrepancia es necesaria. Pero el señalamiento personal y el descrédito público no tienen cabida en una sociedad democrática. Mucho menos cuando proceden de quienes forman parte de estructuras públicas y deberían ser los primeros en garantizar un clima de respeto".
Compromiso con la verdad y la libertad de prensa
El sindicato recuerda que tanto la medicina como el periodismo comparten un "compromiso esencial: decir la verdad y estar al servicio de la ciudadanía, no del poder ni de la comodidad".
"Por eso, trasladar la idea de que informar puede tener consecuencias personales no solo es injusto, es profundamente peligroso. No se puede pedir respeto mientras se falta al respeto. No se puede hablar de lo público mientras se intenta controlar quién puede hablar", han continuado.
Finalmente, el Sindicato Médico de Ceuta ha reafirmado su defensa de la libertad de prensa y su apoyo a todos los profesionales de la información, y advierte de que "cuando se señala a un periodista, no se está atacando a una persona, se está enviando un mensaje a todos los demás".
"Y ese mensaje, en democracia, no debería existir", concluyen.







yo todavia no se ni porque se manifiestan, si, un estatuto propio, pero por que?
Si hubiera sido otra persona , os hubierais callado, pero como fué la que fué....os " escandalizais" ...anda que no se os ve el plumero la guerra que existe interna...por uno y por otros los perjudicados los pacientes, y vosotros sin trabajar por la mañana que estáis de huelga, pero por la tarde, en vuestras consultas particulares, ahí....no os quejáis verdad???