Uno de los testigos de este tremendo atasco, vecino de Miramar Bajo, aseguraba que las colas alcanzaban varios kilómetros y que hasta cuatro autobuses de la línea 7 se vieron atrapados en este embotellamiento.
Para salir del mismo tuvieron que tomar una vía alternativa, la subida al Hospital Universitario y circular por las carreteras colindantes. Por otra parte, los Bomberos recibieron una llamada de una vivienda de Loma Colmenar alertando del escape de gas de una bombona. Según aseguraron fuentes del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento, SEIS, “no pudimos llegar debido al atasco que nos impidió alcanzar la casa”. Ante este impedimento, los efectivos únicamente pudieron aconsejar al vecino que sacara la bombona de la vivienda. “Por suerte no ocurrió nada, pero si hubiera sido un incendio ¿qué habría pasado? Hay que poner una solución a este tema”, aseguran fuentes del SEIS.




