La Ciudad Autónoma de Ceuta ha dado un paso decisivo para afrontar con carácter urgente la reparación del voladizo situado en la calle Alférez Provisional, tras confirmarse un empeoramiento estructural que pone en riesgo su estabilidad en el corto plazo.
La actuación responde a la necesidad de evitar consecuencias mayores derivadas del progresivo deterioro de la infraestructura.
La intervención ha sido adjudicada a la empresa Invesia Construcción y Servicios S.L., que asumirá la ejecución de los trabajos por un importe total de 751.935,75 euros. La contratación se enmarca en un procedimiento de urgencia motivado por la gravedad de la situación detectada en las últimas inspecciones.
La decisión técnica se apoya en los resultados de una inspección reciente, que toma como referencia un estudio patológico fechado el 22 de febrero de 2024, donde ya se advertían deficiencias relevantes en la estructura.
Un sistema estructural deteriorado
El voladizo, con cerca de 40 metros de longitud y un vuelo máximo próximo a los 4 metros, se asienta sobre un talud de fuerte pendiente y fue construido conforme a un proyecto de 1977. Su diseño responde a criterios estructurales propios de la época, hoy claramente superados por el estado de conservación.
El sistema se compone de diez ménsulas de hormigón armado conectadas a vigas enterradas de unos 10 metros que actúan como contrapeso, finalizando en pozos de gravedad. Todo el conjunto descansa sobre un muro escalonado de 40 centímetros de espesor con cimentación continua.
Entre las ménsulas se disponen forjados unidireccionales con bovedillas cerámicas y un zuncho perimetral. Mientras el hormigón en las zonas enterradas mantiene resistencias cercanas a los 25 MPa, la parte volada presenta un deterioro avanzado por la exposición ambiental.
Evolución negativa de los daños
La inspección más reciente confirma una agravación progresiva de los daños ya detectados en 2024. Se han incrementado las zonas con armaduras expuestas, además de fisuras y desprendimientos en distintos elementos estructurales.
También se ha detectado un aumento significativo de la corrosión, con fenómenos de expansión y pérdida de material que afectan tanto a ménsulas como al forjado y al zuncho de borde, evidenciando un deterioro activo.
A ello se suma un hundimiento localizado en el pavimento cuya geometría coincide con los daños en la cara inferior del forjado, lo que apunta a un posible compromiso de las viguetas y bovedillas.

Impacto de los temporales recientes
El empeoramiento de la estructura se ha visto influido por el episodio de borrascas atlánticas registrado entre enero y febrero de 2026, que provocó condiciones meteorológicas excepcionales en la ciudad.
Dado que el origen de muchas patologías está ligado a la acción de los agentes atmosféricos, se considera probable que este episodio haya acelerado el deterioro, aunque no pueda cuantificarse con exactitud.
Además, en otros puntos con características similares se han detectado procesos de inestabilidad del terreno, lo que abre la posibilidad de afecciones en la cimentación del voladizo.
Un diagnóstico que ya era crítico
El estudio de 2024 ya calificaba como muy deficiente el estado de la zona volada, frente a unas partes enterradas que aún conservaban condiciones aceptables.
En algunos puntos, la resistencia del hormigón descendía por debajo de los 10 MPa, reflejando una pérdida severa de capacidad estructural y anticipando un posible escenario de ruina.
La situación actual ha evolucionado hacia una fase de incertidumbre estructural, donde ya no se puede garantizar el comportamiento del conjunto ni mantener márgenes de seguridad.
Riesgo inminente si no se actúa
Los técnicos advierten de que la falta de intervención podría derivar en un colapso estructural, con impacto directo tanto en la plataforma superior como en la carretera N-352, situada en la cota inferior.
El entorno incluye además varios centros educativos, lo que incrementa la gravedad del riesgo al afectar potencialmente a personas.
Asimismo, el deterioro podría hacer insuficientes futuras medidas de refuerzo si se comprometen los puntos de apoyo estructural, por lo que la actuación se considera inaplazable.

Un proyecto clave para la seguridad
El proyecto diseñado busca garantizar la estabilidad global mediante una intervención integral sobre los elementos portantes del voladizo.
La actuación principal se centrará en las ménsulas, cuyo apoyo será reforzado mediante una nueva cimentación con micropilotes, aumentando la capacidad resistente.
También se contempla la recuperación de las condiciones de uso en el entorno, asegurando la funcionalidad tras la finalización de las obras.
Cómo se desarrollarán los trabajos
Las labores incluirán la instalación de medios auxiliares, demolición de elementos dañados y excavaciones necesarias para ejecutar el recalce estructural.
Posteriormente se procederá al saneo del hormigón y a la protección de armaduras, reconstruyendo las ménsulas con morteros especiales y refuerzos de fibra de carbono.
Los entrevigados serán igualmente reconstruidos con sistemas compatibles, garantizando la continuidad estructural.
Actuaciones complementarias y presupuesto
El proyecto incorpora la reposición de pavimentos, barandillas, mobiliario urbano y redes afectadas, incluyendo drenaje e iluminación.
Todas las obras se ejecutarán bajo estrictos criterios de seguridad, control de calidad y cumplimiento medioambiental.
El presupuesto total asciende a 751.935,75 euros, incluyendo gastos generales, beneficio industrial e impuestos, cifra considerada adecuada salvo aparición de nuevos daños.
Con esta intervención, la Ciudad Autónoma de Ceuta pretende evitar un posible colapso y asegurar la protección de la ciudadanía, actuando con la máxima rapidez ante una infraestructura cuyo deterioro ha superado los límites aceptables.






