La plantilla de Servilimpce y el sindicato SITA se encuentran de luto en Ceuta tras el fallecimiento de su compañero Miguel Oliva, ocurrido este domingo. La noticia ha causado una profunda consternación entre trabajadores y allegados, que hoy lunes le darán su último adiós en el entierro.
Desde el sindicato SITA se ha querido expresar públicamente el dolor, el respeto y el cariño ante tan sensible pérdida, destacando la figura de Miguel Oliva como una persona humilde y cercana, cuya vida fue cambiando con los años, dejando una huella imborrable entre quienes compartieron con él jornadas de trabajo.
El recuerdo de sus compañeros
Miguel dedicó gran parte de su vida laboral al servicio público, desarrollando su trabajo con discreción, constancia y un firme compromiso con la limpieza de las calles de la ciudad, una labor silenciosa, pero esencial que desempeñó durante más de tres décadas.
Sus compañeros lo recuerdan como un trabajador ejemplar, que nunca faltaba a su puesto de trabajo y que, tras 32 años en la empresa, no causó jamás un solo problema.
“Era una persona excelente, discreta y siempre cumplidora”, señalan con emoción quienes compartieron turnos y vivencias con él.
Siempre mantuvo una actitud respetuosa
A lo largo de su vida, Miguel Oliva atravesó dificultades personales, situaciones que, como explican sus compañeros, a veces “se nos meten en la cabeza”.
Aun así, siempre mantuvo una actitud respetuosa, ayudando a otros y mostrando una gran humanidad, incluso ejerciendo de apoyo emocional cuando fue necesario.
Quienes lo conocieron destacan que pasó toda una vida barriendo las calles de nuestra ciudad, sin conflictos ni enfrentamientos, siendo una persona honrada, cariñosa, simpática y muy querida. “La vida ha querido que ya no siga con nosotros”, concluyen con tristeza, pero con el orgullo de haber compartido camino con un gran compañero.
Oliva no pudo superar las heridas tras su ingreso en el hospital después de precipitarse de varios metros de altura en Erquicia.






