El Sindicato de Enfermería (Satse) ha aprovechado la conmemoración del Día Mundial de la Fisioterapia para lanzar un mensaje claro: es urgente poner freno al “intrusismo laboral” que sufre este colectivo. La organización advierte de la presencia cada vez mayor de “pseudoprofesionales” que ofrecen servicios sin la titulación ni la cualificación necesarias, lo que puede llegar a comprometer la salud de las personas. Precisamente en Ceuta, la situación es especialmente preocupante, pues pese a los esfuerzos de la administración por reforzar las plantillas, las listas de espera siguen siendo excesivas, señalan desde Satse.
Con motivo del Día Mundial de la Fisioterapia, el sindicato reclama que las distintas administraciones refuercen los mecanismos de control, inspección y sanción sobre aquellos centros e instalaciones que ofrecen servicios de fisioterapia sin contar con profesionales acreditados. En este sentido, pide que sean “especialmente cuidadosas y vigilantes” en los procesos de autorización y supervisión.
Una profesión sanitaria en riesgo
Satse recuerda que en España ejercen más de 71.000 fisioterapeutas colegiados, los únicos capacitados legalmente para aplicar técnicas y tratamientos específicos dirigidos a mejorar la salud de los pacientes. Si estas tareas recaen en “manos equivocadas”, advierte el sindicato, las consecuencias pueden ser muy perjudiciales, desde la cronificación de dolencias hasta el agravamiento de lesiones.
Uno de los ejemplos que menciona la organización es el de la actividad física programada con fines terapéuticos. “Este tipo de intervenciones deben ser realizadas únicamente por fisioterapeutas, y en ningún caso por profesionales no sanitarios”, subraya Satse. Sin embargo, en los últimos años se ha detectado que educadores físico-deportivos o preparadores sin formación clínica intentan ocupar este espacio, algo que consideran inadmisible.
Ejercicio terapéutico: competencia exclusiva del fisioterapeuta
El sindicato incide en que cuando una persona necesita ejercicio para tratar una patología, solo un fisioterapeuta está preparado para prescribir y aplicar programas de ejercicio terapéutico adaptados a cada caso. Esta diferenciación es clave, porque no se trata de entrenamiento deportivo general, sino de un tratamiento sanitario que debe ajustarse a diagnósticos médicos y a las particularidades de cada paciente.
La confusión entre deporte y fisioterapia, insiste Satse, es una de las grandes amenazas que afronta la profesión, pues banaliza el papel sanitario de los fisioterapeutas y expone a los pacientes a riesgos innecesarios.
Déficit de profesionales en la sanidad pública
Además del intrusismo, Satse denuncia la escasez de fisioterapeutas en la sanidad pública española. Esta carencia provoca listas de espera interminables y, en consecuencia, el empeoramiento de la salud de los pacientes. “Los largos tiempos de espera tienen una constatada repercusión negativa en la salud de las personas afectadas, porque pueden suponer el empeoramiento o ‘cronificación’ de su estado”, advierte la organización.
El déficit de profesionales obliga a muchos usuarios a recurrir a clínicas privadas, con un coste medio que supera los 500 euros por tratamiento. Satse añade que, además, las condiciones laborales en estos centros suelen ser precarias, con jornadas maratonianas, bajos salarios e inestabilidad recurrente.
Ceuta: esperas de hasta tres meses
La situación es especialmente preocupante en Ceuta, donde, pese a los esfuerzos de la administración por reforzar las plantillas, las listas de espera siguen siendo excesivas.
En atención primaria, alrededor de 300 pacientes aguardan cita, con una media de 55 días de espera que, en la práctica, se traduce en dos o tres meses para poder recibir atención. En el hospital la situación no es mejor. Satse denuncia que los pacientes derivados al servicio de rehabilitación hospitalaria no son incluidos oficialmente en la lista de espera en el momento de la derivación, sino cuando la jefatura del servicio filtra los volantes remitidos por los especialistas.
Este procedimiento administrativo maquilla las cifras oficiales y hace creer que los pacientes son atendidos antes de lo que realmente sucede. En la práctica, también en el hospital se superan los tres meses de demora, lo que deteriora la calidad asistencial y genera un gran malestar entre usuarios y profesionales.
Una llamada a las administraciones
Satse exige a los gobiernos autonómicos y al Ministerio de Sanidad que impulsen nuevas contrataciones y que amplíen las plantillas en hospitales y centros de salud. También reclama que se actualicen los ratios de fisioterapeutas por habitante, ya que España se encuentra muy por debajo de la media europea.
“Los costes en salud no son los únicos que se producen”, subraya el sindicato, recordando que la falta de atención adecuada también repercute en la productividad laboral, en la calidad de vida y en la economía de las familias.
La organización insiste en que la fisioterapia es una disciplina esencial para el bienestar de la sociedad, no un lujo ni un complemento opcional. Por eso, en el Día Mundial de la Fisioterapia, Satse pide que se blinde legalmente la profesión frente a los intrusos y se garantice a la población un acceso rápido, seguro y de calidad a estos tratamientos.






