El nuevo Plan de Empleo de la Ciudad de Ceuta contempla la incorporación de 14 enfermeras escolares y una DUE especializada en medicina del trabajo, incluida dentro del programa de apoyo al Servicio de Prevención de Riesgos Laborales.
Sin embargo, desde SATSE muestran su preocupación ante la posibilidad de que no haya suficientes enfermeras en las listas del SEPE para cubrir los puestos ofertados. “La Ciudad quiso sacar una plaza por centro, pero no fue posible porque no había suficientes enfermeras desempleadas. Finalmente, se definieron solo 15 puestos y, aún esa cifra es posible que no pueda completarse”, explican.
Desde SATSE aseguran que la recuperación de la figura de la enfermera escolar en 2024 fue un paso muy importante, pero insuficiente. “Estamos agradecidas porque al menos contamos con enfermeras en los colegios, pero este sistema tiene muchas limitaciones”, matizan desde el sindicato.
El principal problema, según SATSE, radica en que las contrataciones mediante el Plan de Empleo están sujetas a unas listas cerradas y no modificables. De esta forma, si una enfermera renuncia o se da de baja, no existe la posibilidad de sustitución, dejando al centro educativo sin cobertura sanitaria.
Como alternativa, el sindicato defiende un modelo único para todo el territorio nacional con una enfermera por cada centro escolar dependiente del Sistema Nacional de Salud y, en el caso de Ceuta, directamente del INGESA. Esta fórmula permitiría una mayor estabilidad laboral, cobertura permanente en caso de bajas, y una mejora significativa en la calidad de la atención sanitaria escolar.
Una enfermera para cuatro colegios
El curso pasado en Ceuta se planteó tener una enfermera por cada dos centros educativos, pero, finalmente, esta cifra no se cubrió y termino habiendo una sanitaria por cada cuatro colegios aproximadamente. Una cifra que se encuentra muy por debajo de los estándares europeos y que compromete la atención sanitaria básica, la prevención y la educación en salud dentro de las aulas.
Desde el sindicato insisten en que la enfermera escolar no debe limitar su papel a la atención de urgencias. Su presencia en los centros educativos es fundamental para realizar labores más amplias y a largo plazo como el seguimiento de enfermedades crónicas o el apoyo a alumnado con necesidades especiales.
Mientras se consigue dar la vuelta al sistema el panorama en Ceuta para el próximo curso está en el aire, sujeto a la disponibilidad de enfermeras desempleadas para mantener un servicio básico que, según los expertos, debería estar plenamente consolidado.
Resto de España
Un percal que se repite en muchos otros puntos de un país que cuenta con una enfermera escolar por cada 6.368 alumnos. Así lo recogen los datos obtenidos por el Observatorio de Enfermería Escolar del Consejo General de Enfermería, CGE.
La media de la Unión Europea es de una enfermera escolar para 750 alumnos. Hay que matizar, sin embargo, que en los últimos años se ha avanzado y registrado un importante incremento. En 2024, concretamente, se contó con 2.929 enfermeras, lo que supuso un aumento del treinta por ciento con respecto a 2020, cuando se anotaron 1.880.
Por todo ello, desde el sector consideran imprescindible desarrollar una Ley Nacional de Enfermería Escolar. Además, se trabaja en un diploma de acreditación para esta vertiente de Enfermería, con la que se unifiquen las competencias nacionales.
Una figura importante
En un contexto como el de Ceuta, con una alta diversidad social y necesidades especiales, contar con profesionales de enfermería en los colegios no solo refuerza el sistema educativo y sanitario, sino que también reduce la carga sobre las familias y la comunidad educativa.
La presencia de enfermería escolar en los centros educativos es clave para atender urgencias médicas, controlar enfermedades crónicas como la diabetes y detectar trastornos como la anorexia o la bulimia en la adolescencia.
Además, destaca su función en la detección temprana de problemas psicológicos y su derivación a profesionales especializados, así como su participación en estudios de salud pública, como el de obesidad infantil promovido recientemente por la Consejería de Sanidad en colaboración con SATSE s y las enfermeras escolares.






