Tras el grave accidente ocurrido en Castillejos este pasado fin de semana, después de que un camión chocara contra una cafetería causando seis muertes y heridos, asoman las identidades de quienes perdieron la vida en un suceso que ha causado consternación también en Ceuta. Son muchos los ceutíes que conocen este lugar.
Falleció el conductor del camión y su hermano, que era su ayudante. Ambos son de Nador.
Otro de los difuntos es Salim Tarek, miembro de las Fuerzas Auxiliares, natural de la ciudad de Casablanca. Trabajaba en Tánger. Esa mañana se encontraba en la cafetería. Tenía 26 años y había comenzado recientemente a trabajar.
Otro de los fallecidos es Hicham Aniba, que tenía una tienda de pescado. El sábado se levantó temprano para recoger pescado para su tienda. Cuando volvió dejó el coche estacionado y bajó a tomar un café. Estaba sentado junto a su tío al que quería mucho.
El tío fue sacado debajo del camión por la gente, estaba herido, con quemaduras en el cuerpo. Murió poco después del impacto sufrido. Están esperando el resultado del ADN para el reconocimiento oficial del joven Hicham.
En el siniestro murió también un sudanés. Estaba junto a su primo alojado en una de las habitaciones que hay encima de la cafetería. Habían bajado a desayunar. El primo salió a hacer un recado, el otro se quedó dentro del local. Murió aplastado por el camión.

Entre los fallecidos se encuentra también otro vecino de la zona, Jalu Othman.
Quejas por la "grave negligencia institucional"
El Observatorio Marroquí para la Protección del Consumidor expresó su profunda indignación ante el accidente mortal.
El observatorio consideró, en un comunicado, que “lo sucedido no es un accidente fortuito, sino el resultado directo de una grave negligencia institucional y de la ausencia de una visión clara para proteger la vida de los ciudadanos, dando prioridad a la improvisación y a las excusas antes que a la seguridad”.
La entidad señaló que las autoridades competentes no actuaron hasta después de la tragedia, momento en el cual colocaron una señal de tráfico que debería haberse instalado antes de que hubiera víctimas.
El observatorio calificó lo que denominó “descuido” como, en realidad, “un crimen moral antes que un error administrativo”, exigiendo “la apertura de una investigación penal y administrativa transparente que determine responsabilidades sin vacilación ni evasión”.
Plan para regular la circulación de camiones dentro de las ciudades
Asimismo, llamó a establecer un plan nacional estricto para regular la circulación de camiones dentro de las ciudades, adoptando rutas alternativas fuera de las zonas residenciales e imponiendo controles técnicos rigurosos sobre la carga y el estado de los vehículos.
El observatorio afirmó que la Ley 31-08 relativa a las medidas de protección del consumidor “garantiza el derecho del ciudadano a la seguridad, y que cualquier incumplimiento de estos principios expone a la parte responsable a sanciones legales y éticas”.






