El director provincial del Ministerio de Educación en Ceuta, Miguel Señor, ha fundamentado el cierre del colegio Ramón y Cajal en motivos de seguridad, lo que ha provocado que tanto docentes como alumnado sean reubicados en diferentes centros de la zona.
Los técnicos deben hacer ahora un estudio para garantizar la seguridad del colegio antes de que se autorice el regreso de todos los alumnos.
“Durante el transcurso de unas obras que se están ejecutando, se han detectado deficiencias constructivas y los técnicos deben hacer un estudio patológico para garantizar la seguridad del centro”, ha detallado Señor, en declaraciones a los medios de comunicación a las puertas del ministerio.
“La seguridad y la prevención” han motivado esta medida drástica, calificada de la “menos gravosa de todas”.
Las clases se reanudan en cuanto sea posible
La medida de la reubicación de los 230 alumnos con la garantía de servicio de comedor como había en el ‘Ramón y Cajal’ se ha tomado de acuerdo con la AMPA y los docentes, como la mejor de las soluciones. Señor pide comprensión a las familias.
“Es una situación de contingencia y que genera grandes inconvenientes, por eso rogamos comprensión a las familias”, ha indicado, agradeciendo el gesto de varios colegios de la ciudad para adecuar sus espacios a la llegada de nuevos alumnos.
“Los centros de acogida han mostrado absoluta disposición a colaborar y una gran solidaridad, adecuando las distintas aulas”, ha reseñado Señor.

A la espera del dictamen del estudio patológico
La incógnita radica en cuándo se van a retomar las clases. “Tan pronto como sepamos el dictamen del estudio patológico” que se está haciendo.
Además, los alumnos acudirán a los nuevos centros tan pronto como sea posible, a más tardar, en el inicio de la semana próxima. Esto depende de la logística y el material de las aulas.
Los problemas de seguridad se han descubierto tras un desprendimiento ocurrido en la zona de los baños, a raíz de una condensación de humedad. Los técnicos valoran desde ese momento hacer un estudio patológico.
Se desprendió una bovedilla de hormigón dentro de un falso techo. Seguramente pasa por la condensación de humedad, lo que afecta a los materiales de construcción.

Centros que acogen al alumnado
Tras la orden de cierre del centro ha surgido la polémica, sobre todo porque las obras se iniciaron avanzado el mes de julio y se garantizó que no había peligro hasta que se produjo ese desprendimiento.
De hecho, este mismo medio pregunto al Ministerio si cabía una suspensión de las clases, algo que negó. Solo poco después de iniciado el curso, se tuvo que optar por paralizar las clases.
Ahora se ha tenido que programar el traslado de alumnos a otros colegios, lo que ha generado malestar entre las familias afectadas.
Sobre la distribución de los grupos en los distintos centros educativos acogida, se indica lo siguiente:
- I3, I4, I5, P3A y P3B al CEIP Ciudad de Ceuta.
- P1, P2A y P2B, y aula TEA al CEIP Maestro José Acosta.
- P4A y P4B al CEIP Maestro Juan Morejón.
- P5A, P5B, P6A y P6B al CEIP Rey Juan Carlos I.
“Esta medida es de carácter preventivo y temporal, y se mantendrá únicamente hasta que finalicen los trabajos técnicos y se pueda asegurar el normal desarrollo de las clases en el propio centro. Tan pronto se tengan organizados los espacios necesarios se retomarán las clases de los distintos grupos en los centros educativos indicados”, ha destacado el Ministerio.
El colegio Ramón y Cajal fue construido en 1952 y es uno de los centros más antiguos de Ceuta. Precisamente esa es la clave de que se hayan sucedido estas incidencias.






Y las obras no se podian haber hecho antes y hacerlo todo con mas prevision??