El Carnaval de Ceuta se despidió este domingo con uno de sus actos más simbólicos y esperados, la tradicional quema de la caballa en la explanada del parque Juan Carlos I.
Allí se han reunido decenas de ceutíes para no perderse detalle de este acto y poner así el broche de oro a varios días donde las coplas, los disfraces y el ambiente festivo han impregnado la ciudad.
Familias y amigos
Cuando el reloj estaba a punto de marcar la una de la tarde, han sido muchas las familias, grupos de amigos y amantes del carnaval los que se acercaron hasta este punto para no perderse este momento cargado de significado para los carnavaleros.
La caballa, figura que representa de forma irónica el “entierro” del Carnaval ceutí, ardió entre aplausos y vítores y también alguna lágrima, marcando así el cierre oficial de las celebraciones hasta el próximo año.

Además, cabe destacar que algunos asistentes acudieron aún con sus disfraces, continuando con el espíritu de fiesta que se ha dejado sentir estos días en calles de la ciudad.
Cuando las llamas comenzaron a envolver la figura de la caballa, el silencio expectante dio paso a los aplausos. El fuego iluminó el parque Juan Carlos I mientras muchos sacaban sus teléfonos móviles para inmortalizar el momento. Con la caballa consumiéndose lentamente, Ceuta cerraba así su Carnaval 2026.
Adiós al Carnaval
El acto, organizado dentro de la programación oficial del Carnaval, volvió a convertirse en un punto de encuentro para los amantes del Carnaval.
La quema simboliza el adiós a esta fiesta, las coplas y la diversión hasta el próximo año, dejando atrás los concursos, las actuaciones y la gran cabalgata.

Con este acto, la ciudad despide una edición más de sus fiestas carnavaleras, que han vuelto a llenar de color, humor y participación cada rincón. La quema de la caballa no solo supone el final de la programación, sino también la promesa implícita de que el próximo Carnaval volverá a encender la alegría en Ceuta.






Patético el carnaval de Ceuta