Los ceutíes salieron a la calle para disfrutar de ese otro carnaval. Esa fiesta en la que no hay concurso, tampoco ensayos, diferencias ni rivalidad.
Salieron a la calle para disfrutar de esa parte del calendario abierto a todos, abierto a quienes se unen para, en familia, coparticipar de estos momentos únicos marcados por el ingenio, la creatividad y las ganas de pasarlo bien.
La cabalgata es, sin duda, uno de los actos que más gusta a todos. Un espectáculo visual de imaginación, diversión y muchas ganas.
A la calle salen las familias, los amigos, los grupos que quieren, todos unidos, sumarse a ese momento único en el que todo, o casi todo, vale. Porque hay ganas de pasarlo bien, de convivir, de estar entre amigos y de unirse en unos momentos que son únicos.
Hoy el carnaval pone el punto y final y lo hace con la entrega de premios y con la quema de la caballa. Se pone el broche a una agenda que ha sido un éxito, que ha tenido de todo y para todos, que se ha desarrollado con total normalidad. Eso es bueno, más aún mirar a una fiesta que es de todos.






