Las continuas filtraciones de agua y los problemas de humedad que desde hace años afectan al IES Puertas del Campo tendrán finalmente una solución integral. El proyecto actualizado para rehabilitar la cubierta del centro educativo contempla una intervención completa sobre la azotea del edificio, con el objetivo de eliminar definitivamente las goteras, mejorar el aislamiento y adaptar la instalación a las exigencias técnicas actuales.
La actuación, promovida por la Gerencia de Infraestructuras y Equipamientos de Cultura del Ministerio de Cultura, afecta a uno de los institutos con mayor actividad educativa de Ceuta y se desarrollará mientras el centro continúa funcionando con normalidad.
Años de reparaciones parciales
La memoria técnica del proyecto detalla que los problemas no responden a una avería puntual, sino al deterioro generalizado de la impermeabilización existente. Durante las inspecciones realizadas se detectaron zonas de cubierta sin protección, láminas asfálticas desprendidas, acumulaciones permanentes de agua por falta de pendiente y elementos de evacuación deteriorados por el paso del tiempo.
El documento también recoge que el edificio, antiguo CEIP Maestro José Acosta y adaptado como instituto entre 2018 y 2019, no recibió entonces una renovación integral de la cubierta. Desde entonces se habían realizado pequeñas reparaciones con medios propios del centro, aunque sin lograr frenar las filtraciones.
Las humedades han terminado afectando a aulas, pasillos y falsos techos situados bajo la cubierta, además de generar preocupación por el posible deterioro de instalaciones y elementos estructurales si el problema continuaba agravándose.

Una nueva cubierta invertida
La intervención prevista supondrá prácticamente rehacer toda la cubierta superior del edificio. Los trabajos comenzarán con la retirada manual de la impermeabilización actual y la demolición de elementos deteriorados, incluidas algunas albardillas y sumideros antiguos.
Posteriormente se corregirán las pendientes para evitar el estancamiento de agua y se instalará una nueva cubierta plana invertida, protegida con grava y dotada de aislamiento térmico. El sistema incorporará doble lámina impermeabilizante, geotextiles separadores y paneles rígidos de poliestireno extruido de cinco centímetros de espesor.
El proyecto también contempla la sustitución de bajantes y sumideros, considerados uno de los puntos más problemáticos de la cubierta actual. En varios casos se eliminarán los desagües horizontales instalados junto a los petos y se crearán nuevos sumideros verticales separados de los bordes para reducir el riesgo de filtraciones.
Uno de los aspectos destacados del proyecto es que el instituto continuará con su actividad habitual durante las obras. La memoria obliga a la empresa adjudicataria a adaptar horarios y medios de trabajo para minimizar molestias a estudiantes y profesores.
Además, se prevé instalar andamios, sistemas provisionales de protección en altura y bajantes especiales para evacuar escombros sin afectar a las zonas de tránsito del centro.
También se sustituirá la actual trampilla de acceso a cubierta, considerada insegura por su estado y dificultad de uso, por un nuevo sistema de salida con escalera plegable integrada.

Más de 800 metros cuadrados de actuación
La superficie total de cubierta sobre la que se actuará ronda los 837 metros cuadrados. El edificio objeto de la intervención cuenta con más de 6.000 metros cuadrados construidos y está formado por dos volúmenes conectados entre sí.
La memoria técnica insiste en que la solución elegida busca utilizar sistemas constructivos habituales en Ceuta, tanto para facilitar la concurrencia de empresas a la licitación como para simplificar el mantenimiento futuro de la cubierta.
Ventajas de la cubierta invertida
La nueva cubierta invertida prevista para el IES Puertas del Campo permitirá mejorar la impermeabilización del edificio y reducir el riesgo de filtraciones y humedades. Este sistema protege la lámina impermeabilizante bajo el aislamiento térmico, lo que aumenta su durabilidad frente al sol, la lluvia y los cambios bruscos de temperatura.
Además, la actuación mejorará el aislamiento del centro educativo, favorecerá una evacuación más eficaz del agua de lluvia gracias a la corrección de pendientes y reducirá las necesidades de mantenimiento futuras.
Se trata de una solución más resistente y eficiente, especialmente adecuada para edificios públicos de gran tamaño y uso intensivo como el instituto ceutí.






