Día grande en Ceuta. Celebración de la Cuna de la Legión. Y en mitad de todo este revuelo la misma reclamación, protesta o como quieran llamarlo: tener un crematorio de mascotas.
Los políticos se han comprometido a ello, pero los ciudadanos, recelosos, tememos que esas promesas se las lleve el viento. Somos muchos los que amamos a nuestras mascotas, son nuestra familia. También somos muchos los que los perdemos en el camino y tenemos que dejarlos en el veterinario, dentro de una caja, sin otra despedida.
Este jueves murió mi gata, China. Fue un mazazo para todos. No lo esperábamos. Era una buena gata, nos ha dado 7 años preciosos. Ha dejado un vacío, una huella que arrastramos todos los que hemos perdido a una de nuestras mascotas.
China, pequeña, llenaba una barbaridad la casa. Ahora lo notamos, ahora comprendemos hasta qué punto daba vida al hogar y a los que lo formamos.
No podremos ir a un crematorio para despedirnos de ella como queríamos. La dejamos en la clínica veterinaria encontrando el cariño, el abrazo, y el apoyo de Gabriela. Quedó en su caja de cartón sobre la misma mantita que 24 horas antes le habían regalado. No pudimos más que besarla, confiados en que no había sufrido, en que se fue en un minuto rápido.
No hay consuelo para todos los que tenemos que despedirnos de uno de los nuestros de esta forma. No queda más que seguir adelante, pensar que la amamos y que le dimos el cariño que la calle y el abandono hubieran impedido. Pensar también que nos dio mucho, muchísimo. Fue una gata muy buena.
No sé qué harán nuestros políticos. Sinceramente ni me importa, no creo en ellos, menos en sus supuestas bondades. Han apadrinado tantas obras, promovido tantos proyectos fracasados para despilfarrar dinero… y se han olvidado de las voces de quienes llevamos años pidiendo dignidad para los nuestros. Solo eso, tenemos derecho a ello.
China murió sintiéndose acariciada y con la presencia de su familia. La hemos dejado como la ley nos obliga a hacerlo. Y esto les pasa a todas las familias, a todos los que dejamos en el camino a los nuestros.
Hoy en la Cuna lucirán pegatinas, lazos, símbolos que reclaman que se haga justicia. Como se pidió en el concurso de agrupaciones.
Es una pena que nuestra clase política no haya dispuesto de esta instalación hace años, dejando pasar el tiempo sin mirar lo realmente importante, sin atender sentimientos. Esa falta de sensibilidad crea coraza en los ciudadanos que soportamos su fatalidad y nos quedamos con el cariño que en vida pudimos dar a nuestras mascotas. Nuestra despedida fue la obligada, encorsetados en la única salida que nos permiten.







Carmen, lo siento mucho.
Los que tenemos animales en casa sabemos lo que es eso, porque son seres queridos, parte de la familia, uno más.
Referente al crematorio estoy contigo en todo lo que dices, los políticos no tienen vergüenza ninguna, no nos tienen en cuenta, van a lo suyo, la mayoría son unos impresentables...
Tu gatita, China, siempre os estará agradecida por la buena vida que ha llevado y por quererla tanto.
¡Mucho ánimo para toda la familia!