La oficina regional de la Organización Marroquí de Derechos Humanos y Lucha contra la Corrupción en la provincia de M’diq-Fnideq (Rincón-Castillejos, Marruecos) ha dado la voz de alarma sobre lo que describió como una situación anómala y compleja que vive el hospital local Hassan II.
Debido a la continua presencia de varios inmigrantes del África subsahariana dentro del centro hospitalario desde hace varios meses para recibir tratamiento, ha aumentado la presión en este centro ubicado en Castillejos, que cuenta con los mismos recursos.
La oficina de derechos humanos explicó, en una carta dirigida a Yassine Jari, gobernador de M’diq-Fnideq, que la estancia de estos pacientes en el hospital durante largos periodos ha provocado la ocupación de un número importante de camas hospitalarias, a pesar de haberse recuperado ya de sus problemas de salud.
Esto ha afectado directamente a la capacidad del centro sanitario para recibir a pacientes de la población de la provincia y ofrecerles servicios médicos en condiciones adecuadas, especialmente teniendo en cuenta la limitación de medios y equipamientos disponibles.
Los centros de salud locales ya sufren una presión creciente debido a la elevada demanda de servicios sanitarios.
Compromiso con los principios humanitarios
La organización también subrayó en la carta —que ha sido publicada por Hespress— que mantiene su compromiso con los principios humanitarios universales que garantizan el derecho al tratamiento y a la atención sanitaria para todas las personas sin discriminación.
No obstante, insistió en la necesidad de encontrar una solución equilibrada que respete la dignidad de los ciudadanos de los países del África subsahariana y preserve su derecho a recibir atención médica, sin que ello sea a costa del derecho de los ciudadanos locales a acceder a los servicios de salud.
Se ha pedido la intervención urgente de las autoridades provinciales para estudiar la posibilidad de habilitar un espacio o centro adecuado fuera del hospital para alojar estos casos, garantizando al mismo tiempo su seguimiento sanitario y social.
Esto permitiría aliviar la presión sobre el hospital Hassan II de Fnideq y asegurar la continuidad de los servicios sanitarios para los habitantes de la zona en mejores condiciones.
La organización espera que este asunto se aborde con sentido de responsabilidad y equilibrio entre la dimensión humanitaria y las exigencias de gestión del servicio público sanitario, garantizando la dignidad de todos y preservando el derecho de los ciudadanos a beneficiarse de servicios de salud dignos.






