El adulto detenido en el operativo llevado a cabo por la Policía Local que se saldó, este pasado domingo en Ceuta, con la aprehensión de 250 kilos de hachís ha ingresado en prisión.
Así lo acordaba este martes la autoridad judicial, la misma que 24 horas antes condenaba al menor implicado en este caso.
El joven se conformó, tal y como avanzaba este periódico, con 18 meses de internamiento en régimen semiabierto y otros 6 meses de libertad vigilada.
Ahora el adulto esperará entre rejas la celebración de vista oral.
En dependencias policiales hasta este martes
El adulto permaneció hasta la mañana de ayer en las dependencias policiales para ser puesto a disposición del juez, que decretó su entrada en prisión preventiva a la espera de juicio por delito contra la salud pública en su modalidad de notoria importancia.
El caso está ya bajo investigación de la UDYCO, que trata de ir más allá de la intervención que se saldó con las dos detenciones y la recuperación de los fardos con el hachís.
Quedan muchas incógnitas por aclarar: de quién era la droga, si se estaba preparando para el fondeo y qué personas están implicadas en este trasvase de hachís. Esas líneas de investigación formarán parte de una pieza judicial para aclarar lo que no es un suceso casual ni un decomiso aislado, sino que tiene conexiones más profundas.
Qué fue lo que pasó
Los agentes de la Policía Local detectaron a los dos detenidos este pasado domingo transportando bultos sospechosos, lo que les hizo creer que se podría estar ante un pase de estupefacientes. Estaban escondidos detrás de bloques de hormigón.
Durante la inspección del entorno, los agentes localizaron ocho bultos de grandes dimensiones ocultos bajo una persiana, que desprendían un fuerte olor a hachís, así como pesas de aproximadamente 20 kilos, sujetas con cuerdas y mosquetones, presuntamente utilizadas para el anclaje de la sustancia estupefaciente.
Con el resultado completo de este operativo se seguirá una línea investigadora para avanzar más.






