El menor detenido en Ceuta este pasado domingo, tras un operativo de la Policía Local que derivó en la aprehensión de 250 kilos de hachís, ha sido condenado.
El joven se ha conformado con 18 meses de internamiento en régimen semiabierto y otros 6 meses de libertad vigilada por la comisión de un delito contra la salud pública.
Así lo han confirmado fuentes judiciales a este periódico, las mismas que han puntualizado que el adulto arrestado junto a él, de origen marroquí, no ha sido puesto a disposición judicial todavía.
Los dos fueron localizados por las patrullas escondidos tras un bloque de hormigón en la zona de escolleras del muelle de poniente.
Transporte de bultos sospechosos
Los agentes detectaron a los dos detenidos transportando bultos sospechosos, lo que les hizo creer que se podría estar ante un pase de estupefacientes. Escondidos, los dos detenidos querían evitar que se les asociara con la droga.
Durante la inspección del entorno, los agentes localizaron ocho bultos de grandes dimensiones ocultos bajo una persiana, que desprendían un fuerte olor a hachís, así como pesas de aproximadamente 20 kilos, sujetas con cuerdas y mosquetones, presuntamente utilizadas para el anclaje de la sustancia estupefaciente.
Se cree que se estaba ante la comisión de un delito de tráfico de drogas usando la técnica del fondeo y que lo que se pretendía era o esconder la droga o recogerla y retirarla del lugar, de ahí la actuación inmediata.
Investigación de los dispositivos de telefonía móvil
Se instruyeron las diligencias correspondientes y se localizó a los padres del menor antes de proceder a su traslado a las dependencias policiales.
La droga intervenida, junto con el material utilizado para su ocultación, quedó bajo custodia policial hasta su entrega en la Guardia Civil, mientras que los dispositivos de telefonía móvil que portaban los detenidos quedaron interceptados para su posterior análisis.






