La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha trasladado formalmente al Ministerio de Defensa su “honda preocupación” por las recientes informaciones publicadas en varios medios nacionales sobre presuntas agresiones sexuales en distintas unidades de las Fuerzas Armadas. En un escrito dirigido al departamento que dirige Margarita Robles, la asociación demanda información urgente sobre estos casos y advierte de fallos graves en la aplicación de los protocolos existentes.
Uno de los episodios más preocupantes, según destaca ATME, es el de una marinera recién incorporada, que denunció por acoso a su mando directo. La víctima asegura que durante su formación se habló del acoso sexual, pero “nunca se les explicó cómo utilizar el protocolo o la guía práctica para víctimas”. Tras presentar la denuncia, la respuesta de sus superiores fue, a su juicio, insuficiente, marcada por la indiferencia, la minimización de los hechos y la inacción.
Aunque la marinera logró obtener una orden de alejamiento de 300 metros para el presunto agresor, tardaron una semana en reubicarlo, y se la obligó a entregar sus partes de baja en el mismo lugar donde ocurrió la agresión, generándole “estrés y miedo considerables”.
Críticas a la falta de control y formación real
ATME insiste en que el papel del Ministerio de Defensa no puede limitarse a la publicación de protocolos y guías, sino que debe garantizar su correcta aplicación. En este sentido, exigen que el personal de las Unidades de Protección frente al Acoso (UPAs) esté debidamente formado y que se supervise activamente el cumplimiento de las medidas existentes.
La asociación subraya también la necesidad de que, desde los centros de formación, se conciencie al personal militar sobre la seriedad de este tipo de denuncias y se les informe correctamente sobre el proceso judicial en el que se enmarcan, sin olvidar que las denuncias falsas también tienen consecuencias legales.
“Las víctimas se sienten invisibles”
ATME ha querido reflejar lo que sienten muchas personas afectadas por esta problemática:
“La mayoría de las víctimas dentro de las Fuerzas Armadas, como se desprende de los testimonios que han salido a la luz, se sienten invisibles, faltas de apoyo, como si su voz no tuviera valor y uno de los mayores objetivos fuera que no saliera a la luz”, declara la asociación.
Por ello, hace un llamamiento urgente al Ministerio de Defensa para que refuerce los mecanismos de protección, mejore la formación de los futuros militares y capacite adecuadamente al personal encargado de velar por la seguridad de las víctimas.






