El cáncer de piel sigue siendo uno de los tumores más frecuentes y, al mismo tiempo, uno de los más prevenibles. Con motivo del Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel, la Asociación Española Contra el Cáncer ha lanzado una campaña de concienciación, también en Ceuta, para recordar que la exposición solar sin protección continúa siendo el principal factor de riesgo para desarrollar esta enfermedad.
Según los datos del Sistema de Información Epidemiológica del Cáncer en España (SIEC), en 2023 se diagnosticaron 6.800 nuevos casos de melanoma cutáneo en España, muchos de ellos potencialmente evitables mediante hábitos adecuados de protección frente a la radiación ultravioleta.
Bajo el lema ‘Está protegido, pero su piel no’, la entidad pone el foco especialmente en los menores, los trabajadores que desarrollan su actividad al aire libre y los deportistas, colectivos especialmente expuestos a los efectos del sol.
La piel tiene memoria y el daño se acumula
Uno de los principales mensajes de la campaña es que la piel tiene memoria. Las agresiones provocadas por la radiación ultravioleta no desaparecen con el tiempo, sino que se van acumulando en las células cutáneas a lo largo de la vida.
Desde la Asociación recuerdan que la exposición excesiva al sol durante la infancia puede tener consecuencias décadas después, incrementando el riesgo de sufrir cáncer de piel en la edad adulta.
La entidad advierte además de que la protección solar no debe limitarse a los meses estivales. De hecho, señala que entre el 60 y el 65% de la radiación solar anual se recibe fuera del verano, por lo que la prevención debe mantenerse durante todo el año.
“La protección de la piel debe ser un hábito constante, durante todo el año y en cualquier entorno”, subrayan desde la organización.

Más del 80% de los melanomas están relacionados con el sol
El cáncer de piel se produce por un crecimiento anormal y descontrolado de las células cutáneas que han sufrido alteraciones provocadas, principalmente, por la radiación ultravioleta procedente del sol o de fuentes artificiales como las cabinas de bronceado.
Según la Asociación, más del 80% de los melanomas y hasta el 95% de los carcinomas cutáneos no melanoma están causados por la radiación ultravioleta, lo que convierte a este tipo de cáncer en uno de los más prevenibles.
Los especialistas distinguen dos grandes grupos de tumores cutáneos:
- El melanoma, menos frecuente pero mucho más agresivo, capaz de extenderse a otras partes del organismo incluso cuando presenta un tamaño reducido.
- Los carcinomas cutáneos, mucho más habituales y generalmente localizados en zonas expuestas al sol como la cara, el cuello, las manos o el cuero cabelludo.
Consejos para proteger la piel durante todo el año
La Asociación Española Contra el Cáncer insiste en que disfrutar del sol de forma moderada puede aportar beneficios, como la producción de vitamina D o la mejora del estado de ánimo. Sin embargo, recuerda que la exposición sin protección puede provocar quemaduras, envejecimiento prematuro y aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de piel.
Entre las principales recomendaciones destacan:
- Evitar la exposición solar entre las 11.00 y las 17.00 horas.
- Buscar la sombra siempre que sea posible.
- Utilizar ropa que cubra gran parte del cuerpo.
- Llevar sombreros o gorras.
- Usar gafas de sol homologadas con filtros adecuados.
- Aplicar protector solar de amplio espectro con factor de protección elevado, preferiblemente superior a 50.
- Renovar la aplicación cada dos horas.
- Mantener una correcta hidratación.
La entidad también recuerda que las cabinas de bronceado deben evitarse completamente. La Organización Mundial de la Salud las clasifica como cancerígenas para los seres humanos y advierte de que el riesgo de padecer cáncer de piel aumenta significativamente cuando se utilizan antes de los 30 años.

Especial atención a niños, deportistas y trabajadores al aire libre
La campaña pone el foco en colectivos especialmente vulnerables. Entre ellos se encuentran los niños, cuya piel es más sensible a la radiación solar, así como trabajadores de sectores como la agricultura, la construcción, la jardinería, el transporte, la logística o el turismo.
También se incluyen los deportistas que realizan actividades al aire libre y las personas con enfermedades o tratamientos crónicos, a quienes se recomienda extremar las medidas de protección.
En el caso de los menores, la Asociación recuerda que hasta los tres años debe evitarse la exposición solar directa de forma prolongada, ya que la piel infantil es especialmente vulnerable.
Vigilar los lunares y consultar ante cualquier cambio
Junto a la prevención, la detección precoz sigue siendo una herramienta fundamental para mejorar el pronóstico.
Por ello, los especialistas aconsejan examinar la piel con frecuencia, prestando atención a posibles cambios en lunares o manchas, así como a la aparición de asimetrías, bordes irregulares o modificaciones en el tamaño y el color.
Ante cualquier duda o sospecha, recomiendan acudir a un profesional sanitario.
Desde la Asociación Española Contra el Cáncer recuerdan que cuidar la piel hoy es una inversión directa en la salud del futuro, ya que buena parte de los casos de cáncer de piel pueden evitarse mediante hábitos sencillos de protección y una adecuada concienciación sobre los riesgos de la exposición solar.






